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Los caballos más salvajes

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San Lucas de Mondoñedo (Lugo) es una feria de caballos que se celebra todos los 18 de octubre desde 1248. No es, pues, una de esas reconstrucciones históricas tan en boga, sino la pervivencia de una celebración casi milenaria, presente en muchas páginas del mindoniense más conocido, Álvaro Cunqueiro. Tampoco el ganado es el habitual en un mercado equino. Son caballos salvajes de los montes que rodean Mondoñedo, desde Campo do Oso hasta A Gañidoira o la Serra da Capelada, aunque en ocasiones vienen desde Asturias o León. Desde la madrugada, las greas (manadas) galopan por las calles de la ciudad hasta llegar al Campo dos Paxariños, donde se celebra la feria.

Pero además de caballos hay otras oportunidades. La feria está llena de productos del campo y para el campo, desde miel hasta zuecos o útiles artesanos de labranza. Y también, como siempre en los mercados actuales, productos industriales, como ropa o música. La oferta de las fiestas, desde el miércoles día 17 hasta el sábado día 20, incluye verbenas y atracciones para niños y mayores.

Mondoñedo pone el marco que da un aire medieval a la fiesta. Actualmente no supera los 6.000 habitantes, pero ya fue sede de los celtas llegados de Britania entre los siglos IV y V al norte de Galicia, después de que en el año 971 los vikingos arrasaran Bretoña, la antigua capital. Alfonso VII le concedió categoría de ciudad en 1156 y fue capital de una de las siete provincias que componían el Reino de Galicia hasta su desaparición formal en 1833.

Estos vaivenes históricos han dejado en herencia un muestrario de arquitectura de todas las épocas, presidido por la catedral de la Asunción, que comenzó a construirse en 1219, o el hospital de San Pablo. También hay lugares como A Ponte do Pasatempo, en el que la tradición sitúa un hecho similar al que un siglo después precipita el trágico desenlace de Romeo y Julieta: la esposa del mariscal Pardo de Cela, último resistente de la nobleza gallega a los Reyes Católicos, fue allí fatalmente entretenida cuando traía el perdón real para su marido y su hijo, que acabaron decapitados en la plaza de la catedral.

- Oficina de Turismo de Mondoñedo: 982 50 71 77.

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