Reportaje:

Toda Andalucía en un cámping

Unos 1.200 campistas se reúnen en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) en el XVI encuentro regional

Los campistas, los aficionados a viajar con la caravana a cuestas, son como caracoles. Viajan tranquilos, más pendientes del cómo y por dónde van que de cuánto tardan. Y cuando llegan, bajan del coche y encuentran a sus espaldas una casa con todas las comodidades de la vida moderna.

Unos 1.200 de estos caracoles contemporáneos, más de 400 familias, se concentran este fin de semana en el recinto ferial de Alcalá de Guadaíra, en Sevilla, y con un programa preñado de actividades ponen buena cara al mal tiempo que ya ayer les aguó el almuerzo.

Los campistas reunidos en Alcalá han acudido a la llamada del Club Campista Aire Libre de Sevilla, encargado este año de organizar la XVI acampada regional de la Federación Andaluza de Clubes Campistas (FACC), en la que ya se ha batido el récord de asistencia. El objetivo del encuentro, en palabras de Ángel Sánchez Aguilar, presidente del club anfitrión, es 'conocer gente de otras provincias, convivir con otras culturas y formas de hacer, en busca de la comprensión, la tolerancia y la eliminación de tópicos'.

Más información

Ayer, tras los actos de bienvenida del jueves, iniciaron oficialmente las actividades programadas con un desfile de los miembros de los clubes participantes ataviados con sus trajes regionales. Libres de complejos y con el mejor ánimo para disfrutar del fin de semana, desfilaron por la caseta municipal representaciones de todas las provincias andaluzas, de otras comunidades autónomas, como Murcia, Madrid, Castilla-La Mancha o Castilla-León, e incluso un nutrido grupo de campistas portugueses, asiduos de las concentraciones que se celebran en España.

Uno de los aficionados venidos del país vecino, Virgilio Xábregas, de 73 años, lleva 48 practicando esta modalidad de turismo que, como él y sus compañeros reconocen, 'tiene algo de recuerdo de los campamentos escolares de la juventud'.

Con él, Carlos Oliveira, de 65 años, y José Castañeira, de 56, todos de Lisboa, disfrutan del inicio de la jornada en Alcalá de Guadaíra. Veteranos de otras acampadas internacionales -han pasado por Francia, Alemania o incluso Noruega-, aseguran que en estas concentraciones buscan 'amistad, compañerismo, encontrar gente con los que hacer buenas relaciones'. Tanto éxito tienen que algunos de los campistas andaluces con los que han coincidido en Alcalá son viejos amigos, que reencuentran de año en año en diferentes citas.

Carmen Navarro, de 24 años, es novata. Sólo lleva unos meses apuntada al Caravaning Club Valle del Almanzora, de Oulula del Río, en Almería. Ella y su novio debutan en esta concentración, a la que han sido invitados por sus nuevos compañeros del club. Carmen está encantada con lo que ha encontrado, muy parecido a lo que ya conocen los portugueses. 'Buen ánimo, convivencia, amistad y gente muy abierta', enumera. Las actividades, que incluyen competiciones deportivas o visitas turísticas por Alcalá, han terminado de convencerla: 'Participaré en todas y repetiré el año que viene y todos los que pueda'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de octubre de 2001.