Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La línea de alta tensión de Les Gavarres ya está lista para conectarse a la red

El alcalde de Llagostera insiste en acusar de 'mentiroso' a Subirà

La polémica línea de alta tensión entre Juià y Castell d'Aro, que debe abastecer de electricidad el centro de la Costa Brava, ya está a punto para conectarse a la red. Con la ayuda de un decreto sin precedentes en la historia de la Generalitat y con la protección de un extraordinario despliegue policial, los operarios de la compañía Fecsa-Endesa convirtieron el tramo pendiente del trazado, en el municipio de Llagostera, en una auténtica carrera contrarreloj. La conexión a la red podría realizarse hoy mismo, ya que sólo falta el visto bueno de Industria para que la línea eléctrica empiece a transportar energía.

El Ayuntamiento de Llagostera ha perdido prácticamente toda esperanza de conseguir la interrupción de los trabajos por mandato judicial, aunque todavía confía en poder ejecutar la orden de derribo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC).

El consistorio recurrió el pasado viernes ante el TSJC el decreto de imposición de la línea del Ejecutivo catalán y espera el pronunciamiento del tribunal respecto a la petición de medidas cautelares urgentes para interrumpir las obras. El fondo del asunto, sobre el que el tribunal no se ha pronunciado nunca a pesar del cruce de denuncias entre Fecsa y el consistorio, se abordará en la sentencia posterior.

Pugna de poderes

El consejero de Industria de la Generalitat, Antoni Subirà, en declaraciones a Catalunya Ràdio, restó importancia a la sentencia del TSJC que obra en poder del consistorio de Llagostera y que ordena el derribo de las torres. Subirà afirmó que el decreto de la Generalitat prevalece sobre esa sentencia. 'Los tribunales pueden seguir dando la razón a uno u a otro, pero lo que cuenta es la decisión de la Generalitat'. Lluís Postigo criticó con dureza estas afirmaciones y acusó a Subirà de no tener claro el concepto de la separación de poderes entre el legislativo, el ejecutivo y el judicial.

Postigo, una vez más, acusó de mentir a Subirà cuando éste mantiene que existía un preacuerdo entre Llagostera y Fecsa que, según el consejero, 'fue roto unilateralmente por parte del consistorio'. Postigo entiende que los miembros del Gobierno de la Generalitat no tienen bien entendido el concepto de democracia interna. El alcalde de Llagostera siempre mantuvo que la decisión de aceptar el convenio estaba en manos del pleno y jamás lo firmó. No obstante, tanto Artur Mas como el consejero Subirà se empeñan en sembrar la confusión sobre este particular. Postigo incrementó ayer la escalada de mutuas acusaciones cuando acusó al consejero Subirà de 'chochear' y de decir barbaridades de la misma altura que las torres de alta tensión. Para el consejero Subirà la línea de Les Gavarres parece inamovible y cualquier cambio, una cuestión de ciencia-ficción. 'Puede llegar un momento, dentro de 50 años, en que la energía se transmita de otra manera y entonces se podrá desmontar (el trazado de la línea por Llagostera)', aventuró.

La oposición festiva a la línea continuó ayer durante todo el día en Llagostera. La feria anual de artesanía se celebró junto al cordón policial que protege la línea. Centenares de personas participaron en estos actos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 1 de octubre de 2001