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Duran asegura que CiU no teme al PP por el rechazo a la ley de 'déficit cero'

El líder de Unió pide mayor contundencia contra los 'sin papeles'

Los nacionalistas afrontan el debate de política general, que el martes se inicia en el Parlament, y la posterior moción de censura de Pasqual Maragall, con absoluta tranquilidad. Al menos, así lo intentan transmitir. El líder de Unió, Josep Antoni Duran Lleida, aseguró ayer que CiU no teme las posibles represalias parlamentarias del PP como consecuencia del rechazo de los nacionalistas a la ley de estabilidad presupuestaria que el jueves se vota en el Congreso. En el consejo nacional de los democristianos, Duran exigió ayer mayor contundencia para expulsar de España a los inmigrantes sin papeles.

En su informe ante el consejo nacional -máximo órgano de decisión entre congresos- Duran Lleida intentó tranquilizar a los cuadros de su partido sobre el trascendental trimestre político que se le presenta a la coalición tanto en Cataluña como en Madrid. Como si no tuvieran bastante con el debate de política general y la moción de censura, los dirigentes de CiU deben cerrar los flecos de su proceso de federación antes del 2 de diciembre, cuando se firme oficialmente este acuerdo. Y todo ello en medio de una creciente crispación con el PP de Madrid, partido del que dependen en Cataluña, por un arranque de 'antiautonomismo' con leyes como la de estabilidad presupuestaria o la negativa de que CiU disponga de un magistrado en el Tribunal Constitucional.

Duran insufló optimismo y dijo, en nombre de CiU, sentirse tranquilo ante los retos de las próximas semanas. El jueves se vota en el pleno del Congreso la ley de déficit cero. Jordi Pujol ya ha anunciado que el Grupo Catalán votará en contra de esta norma. Ayer Duran se ratificó en ello, a menos que el PP, en un inesperado giro de última hora, se avenga a modificar el espíritu de la ley, extremo que los nacionalistas consideran utópico. Es decir, que se supriman los artículos que invaden el autogobierno catalán.

El líder de UDC aseguró ayer que CiU no teme las represalias del PP por el voto negativo a la ley de déficit cero. 'Ignoro las consecuencias que puede tener nuestra oposición a esta ley. Pero estas consecuencias, sean las que sean, no van a modificar nuestra actitud', advirtió.

Fuentes democristianas se mostraron convencidas de que los conservadores de Alberto Fernández Díaz apretarán un poco más las tuercas a CiU en las negociación de las resoluciones del debate e incluso que, en alguna votación, se alinearán con el bloque de izquierdas. Pero nada más. Por este motivo, Duran se anticipó ayer a precisar que los nacionalistas mantendrán su actitud de colaboración con el Partido Popular, tanto en el Parlament como en el Congreso. 'No entendemos', abundó, 'que se tenga que mezclar esta ley con la estabilidad política en Cataluña'.

Duran Lleida calificó, una vez más de 'oportunista' a Maragall por pedir a Jordi Pujol que lidere un frente catalán en contra de la ley de déficit cero. 'No aceptamos lecciones de modos a la hora de oponernos a esta ley', declaró.

Inmigrantes

Buena parte del discurso de Duran Lleida ante el consejo nacional estuvo dedicado a la inmigración y a la creciente preocupación que, en su opinión, este fenómeno despierta en la sociedad. Después de explicar que la llegada de inmigrantes no sólo es inevitable sino también necesaria y de exigir mayores esfuerzos a la Administración y la ciudadanía para integrarles en la sociedad, el líder de Unió se mostró taxativo a la hora de defender la imposición de cupos. 'En nuestro país', dijo, 'no cabe todo el mundo, por esto tenemos que poner límites'.

En este sentido, el dirigente democristiano exigió a las administraciones en general 'mayor contundencia contra la gente que no tiene papeles'. Es decir, que se agilicen los trámites de expulsión porque 'Cataluña no puede convertirse en un puerto franco'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de septiembre de 2001