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Condenada a 11 años de cárcel la ex esposa de Rodríguez Menéndez

El tribunal concluye que Laura Fernández ofreció 50 millones a un amigo por matar al letrado

La Audiencia de Madrid ha condenado a 11 años y 6 meses de cárcel a Laura Fernández como inductora del intento de asesinato de su ex marido, el abogado José Emilio Rodríguez Menéndez. La sentencia desbarata los argumentos de que Laura sólo planeó un robo en casa de su ex marido, y concluye que fue precisamente ella la que ofreció a un amigo '50 millones, un reloj Cartier y favores sexuales' a cambio de matar a Rodríguez Menéndez. El amigo de Laura y autor del disparo, José Ignacio Rocha, Nacho, ha sido condenado a 12 años de cárcel.

El tercer condenado (siete años de prisión como cooperador necesario del crimen) es Rafael Bravo, quien conducía 'la motocicleta de gran cilindrada' desde cuyo asiento trasero Nacho disparó al tórax del abogado hacia la 0.45 del 17 de junio de 1999. El abogado viajaba en el asiento del copiloto de su Mercedes 600 cuando recibió un tiro en el tórax, a escasos metros del chalé de Las Rozas en el que vive. El chófer y escolta del conocido letrado se apeó del coche y efectuó seis disparos contra los ocupantes de la moto, que huían a toda velocidad. Nacho fue alcanzado por un proyectil en un glúteo.

El único de los cuatro procesados absuelto es Ángel Suárez, Cásper, para quien el fiscal pidió tres años de cárcel en el juicio como encubridor, por llevar a Nacho a un veterinario para que le curase el balazo que había sufrido en un glúteo. Opina el tribunal que no está acreditado que Suárez supiese entonces que Nacho había intentado matar a Rodríguez Menéndez.

La sentencia, ponencia del magistrado Arturo Beltrán, cuenta con un voto discrepante del presidente de la sala, Francisco Vieira. Éste era partidario de condenar a Cásper a seis meses de cárcel por encubrimiento y de imponer 15 años de prisión a Laura tras aplicarle la agravante de haber ofrecido a Nacho un precio (50 millones) por matar a su ex marido.

Rodríguez Menéndez indicó ayer que la decisión de recurrir o no la sentencia debía tomarla su abogada, Alicia Moreno, aunque él es partidario de hacerlo. El abogado de Laura, Jaime Sanz de Bremond, sí anunció su intención de recurrir el fallo ante el Tribunal Supremo.

Hechos probados

Gran parte de los 43 folios de sentencia que suscriben los magistrados Arturo Beltrán y Paloma Pereda se centran en demostrar que Laura, de 31 años, y Nacho, tres menos que ella, urdieron matar al abogado, al que ahora tendrán que indemnizar con 'tres millones de pesetas' por las lesiones causadas.

Según el tribunal, Laura conoció a Nacho en los primeros días de junio de 1999. Él era codueño de un local destinado a la venta de coches de lujo, y ella se interesó por un nuevo coche Mercedes para su marido. Cuenta el tribunal que, antes de su 'fugaz noviazgo' y posterior boda civil con Rodríguez Menéndez, Laura tuvo una turbulenta vida no exenta de alcohol y drogas. El matrimonio se deterioró 'al tener noticias Laura de reiteradas infidelidades' de su marido, y también porque ella (licenciada en Ciencias Económicas) anhelaba 'tener una independencia económica'. En este contexto conoció a Nacho, a quien sugirió que 'encareciese en un millón de pesetas' el coche cuya compra le había encomendado su marido para luego repartirse ambos ese dinero. La relación fue a más 'y Laura hizo confidencia a Nacho sobre su vida conyugal y las infidelidades'. En un principio, Laura y Nacho 'proyectaron vagamente' robar los 'entre 50 y 80 millones' que Rodríguez Menéndez guardaba en cajas fuertes de su chalé. Pero ese robo, según el tribunal, sucumbió ante la propuesta de Laura de que lo mejor era matar a su marido. A cambio, ofreció a Nacho, que aceptó, 'sus favores sexuales, un Cartier y 50 millones'.

En el juicio, Laura aceptó haber sugerido el robo, pero negó estar detrás del intento de asesinato. Nacho, por su parte, se desdijo en el juicio de las declaraciones que prestó ante la policía y el juez y en las que, ante la perplejidad policial, culpó a Laura de ser la inductora. Ante el tribunal exculpó a Laura y alegó que disparó al letrado 'accidentalmente', cuando pretendía hablar con él para 'pararle los pies y decirle que sabía lo que ocurría en su alcoba'.

En la sentencia, el tribunal desmonta las versiones exculpatorias de ambos. Si Nacho sólo pretendía hablar con Rodríguez Menéndez, sostienen los jueces, ¿por qué 'llevaba una pistola'?, ¿por qué 'se hizo acompañar de un amigo que llevaba una motocicleta de gran cilindrada'?, ¿por qué 'esperó al abogado en la calle hasta la una de la madrugada'?, ¿por qué mantuvo el mismo día del crimen 'varias conversaciones con Laura para preguntarle 'el lugar que ocupaba su marido en el Mercedes y por la hora en que éste iba a llegar a casa'? [el abogado viajaba desde Bilbao a Madrid]. La principal prueba de cargo contra Laura, según los jueces, es el testimonio de Nacho tras su detención. Los jueces afirman que Nacho dijo la verdad entonces y no en el juicio. Al ver en su casa a la policía, Nacho 'se indignó', según los jueces, y delató a Laura en la creencia de que ella estaba detenida y que lo había delatado a él. Es Nacho, pues, 'quien da el nombre de Laura a la policía', que entonces ignoraba la implicación de ésta, y quien revela que ella le había ofrecido 'un Cartier, un polvo y 50 millones de pesetas' a cambio de matar a su marido.

Los jueces subrayan que no está probado que el consumo de alcohol y drogas haya influido en la acción penal de Laura contra su marido. No obstante, le han bajado la pena que pedía para ella el fiscal, 15 años, porque entienden que padece 'un trastorno histriónico de la personalidad'.

Investigación de los bienes del abogado

En la misma sentencia en la que condena a Laura Fernández, la Audiencia de Madrid ordena que se deduzca testimonio contra José Emilio Rodríguez Menéndez por si éste ha podido incurrir en un delito de alzamiento de bienes. Pese a estar declarado insolvente, el abogado exhibió en el juicio un testamento tratando de demostrar que su ex esposa quiso matarle para quedarse con todo su patrimonio, que él valoró en unos 8.000 millones de pesetas. El abogado detalló sus bienes ante los jueces al día siguiente de que su ex esposa indicase que ella sólo habría 'heredado deudas' si su marido hubiese muerto.

'Este tribunal', se indica en la sentencia, 'no tiene por norma adoptar posturas inquisitivas o acusatorias, pero en este caso, y dada la pública ostentación de riqueza del señor Rodríguez Menéndez, su público desafío a la inspección de Hacienda de que tendría que trabajar si pretendían investigar sus finanzas y las declaraciones de testigos de que es imposible cobrar lo que el señor Rodríguez Menéndez les adeuda, la inacción del tribunal podría entenderse como tolerancia o complacencia con esa conducta'.

Por ello, el tribunal remitirá el testimonio del abogado a un juzgado de la plaza de Castilla para que éste investigue si Rodríguez Menéndez ha incurrido en un delito de alzamiento de bienes.

El tema de las finanzas del abogado lo ha sacado a la luz la defensa de Laura en un intento de demostrar que no medió un móvil económico en la conducta de su cliente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de septiembre de 2001

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