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Reportaje:

Zaplana y el PP vuelven al campus de Alicante

Numerosos cargos públicos arroparán al presidente cinco años después de su ruptura con la Universidad y Pedreño

La presencia Eduardo Zaplana en el Paraninfo de la Universidad de Alicante este mediodía para copresidir con el rector, Salvador Ordóñez, la ceremonia de apertura oficial del curso académico, se produce después de cinco largos años de tensiones y desencuentros públicos entre el Consell y la Universidad de Alicante, en los que Zaplana no ha pisado el campus.Unos años en los que la consigna del PP de aplicar una política de 'acoso' hacia la Universidad de Alicante y en especial hacia el ex rector Andrés Pedreño se cumplió a la perfección. No hubo visitas institucionales, se bloquearon acuerdos y se lanzaron dudas so- bre la gestión que realizó el rector Pedreño y su equipo en los planes de ampliación del campus. Fue una 'travesía por el desierto muy dura', como reconoce un ex vicerrector que pide anonimato. Y fue una etapa que se saldó con la dimisión anticipada del rector después de soportar un verano hostil plagado de declaraciones sobre presuntas irregularidades orquestadas desde la propia Dirección de Universidades.

El director general, Salvador Forner, en persona convocó a los medios en las puertas de la Sindicatura de Comptes en Valencia, sede a la que se desplazó para instar la apertura de una investigación sobre la gestión del equipo económico de la Universidad, por la compra de terrenos para la ampliación del campus. Al final no se detectó ninguna anomalía.

Este escenario se remonta a hace ahora justo cinco años, en una apertura de curso como la de hoy, cuando el presidente de la Generalitat, Eduardo Zaplana, confirmó horas antes su asitencia, y con él desembarcó todo el Partido Popular en pleno. La imagen que quedó de este asalto, insólito en la universidad española, fue la de Zaplana saliendo a toda prisa del Paraninfo sin esperar a una ceremonia en la que el rector Pedreño cerró filas con el más estricto protocolo universitario y se negó a ceder la presidencia del acto al titular del Consell. Este pulso de un rector con el presidente autonómico, cuyo trasfondo era el duro enfrentamiento por el decreto del Consell que segregó centros y facultades de Alicante para incorporarlos a la Universidad Miguel Hernández de Elche, le convirtió involuntariamente en adalid de la autonomía universitaria.

Un cambio lento

Frustrado el proyecto de Medpark y dimitido el rector Andrés Pedreño, hoy las cosas parecen cambiar lentamente. La tensión política que ha supuesto para Zaplana durante todos estos años y la elección de un nuevo rector en Alicante configuran una nueva etapa que busca devolver la normalidad institucional. 'Hay que vivir con naturalidad y equilibrio', resume el actual rector Salvador Ordóñez, que espera y desea que la jornada de hoy sea 'normal y coordial'. El rector Ordóñez sostiene que 'hay que mantener una relación institucional' y trata de restar trascendencia al regreso de Zaplana. 'No tiene mayor transcendencia porque a la Universidad puede venir quien quiera', puntualizó. De hecho, el primer interesado en volver al campus es el propio presidente Zaplana, quien este verano, un mes después de ser elegido Ordóñez como rector con un amplio respaldo del claustro, pidió un encuentro con el nuevo equipo rectoral. Primero Ordóñez viajó a Valencia para cursar formalmente la invitación. Poco después, en julio el presidente Zaplana se personó en el campus y garantizó a la comunidad académica 'la máxima colaboración institucional' para retomar el proyecto de ampliación. Desde entonces, técnicos de Obras Públicas y Educación, y de los Ayuntamientos de Sant Vicent y de Alicante se han volcado en el diseño de la zona científica. Aunque, por el momento sólo hay declaraciones de buenas intenciones y ningún compromiso escrito.

Este nuevo marco de relaciones ha alineado dos frentes, los defensores del escenario de conciliación y los detractores, más afines sentimentalmente al ex rector Pedreño. Algunos de ellos, consideran que todavía es 'pronto' para que Zaplana se presente en el campus como vencedor en esta disputa. Otro grupo de pedreñistas cree que Ordóñez confía demasiado en las personas que durante años han estado 'boicoteando sistemáticamente' a la Universidad. En general, estos últimos discrepan más sobre la forma que con el fondo de la cuestión, que persigue a toda luces recobrar la 'normalidad institucional'.

En el otro extremo, se sitúan los hombres de máxima confianza del rector que creen que 'ha llegado el momento de olvidar el pasado y de colaborar con las instituciones y con el Gobierno, sea del color que sea'. Para éstos, el objetivo es 'recuperar el tiempo perdido y conseguir lo mejor para la Universidad'. Una actitud de coordinación con el Ejecutivo valenciano que 'irrita' a los sectores más próximos a Pedreño que tienen una cierta sensación de 'orfandad'. El propio Pedreño ha esgrimido motivos 'personales y de agenda' para no asistir al acto de hoy, siendo el único ex rector ausente.

Hoy, cinco años después, con el mismo escenario pero con distintos protagonistas, Eduardo Zaplana regresa al campus arropado por un alto número de altos cargos del PP. En total 900 personas, entre las que destacan el responsable de Educación, Manuel Tarancón, el director de Universidades, Salvador Forner; la presidenta y el vicepresidente de las Cortes, Marcela Miró y José Cholbi; así como el presidente de la Diputación, Julio de España, y el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, además de un larga lista de diputados, senadores y alcaldes de la zona, donde la unviversidad tiene extensiones. El obispo, el subdelegado del Gobierno y el Síndic de Greugues bendecirán un maridaje en que Universidad y Consell están condenados a entenderse.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de septiembre de 2001