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El nuevo consejero de Educación 'decapita' de golpe a la cúpula heredada de Villapalos

Oposición y sindicatos afirman que supone 'un fuerte viraje a la derecha' de Ruiz-Gallardón

'Parecía que otro partido había ganado las elecciones'. Así describió ayer uno de los altos cargos destituidos el desembarco del nuevo consejero de Educación, Carlos Mayor Oreja. Un desembarco que no ha dejado títere con cabeza en la consejería que gestiona el 45% del presupuesto del Gobierno regional: de las 11 personas que formaban la cúpula de Gustavo Villapalos, tan sólo ha dejado a tres en sus puestos. Lo más llamativo del nuevo equipo: su falta total de experiencia en el mundo educativo y su fidelidad absoluta a Mayor en sus anteriores destinos (Medio Ambiente y Justicia).

A primera hora de la mañana de ayer, el nuevo viceconsejero, Juan González Blasco -amigo de Mayor y ex viceconsejero de Medio Ambiente y de Justicia- se reunió 10 minutos con los miembros del equipo de Villapalos. Lo hizo uno a uno. Y hasta siete, que son las personas de la anterior cúpula fulminadas, además del anterior viceconsejero Juan Carlos Doadrio. Tan sólo dejaba en el cargo a tres directores generales: María Antonia Casanova, de Promoción Educativa (la persona encargada de combatir el fracaso escolar y atender a los inmigrantes), para la que Mayor no ha encontrado sustituta; José María de Ramón, de Ordenación Académica, encargado de elaborar los temarios escolares y que probablemente opte por no quedarse solo en la consejería; y a Miguel Zurita, de Recursos Humanos, el que hace efectivas las nóminas de los 42.000 docentes.

'Ni con el PSOE hubiera habido tanta escabechina', comentó uno de los cesados. Y es que para los otros seis directores generales y para el secretario general técnico no había buenas noticias en la consejería. Más de una secretaria lloró, pero la anterior cúpula no se mordió la lengua para criticar lo 'atrevido' que ha sido Mayor al relevar a todo un equipo y sustituirlo de golpe por otro sin experiencia en asuntos educativos y cuyo denominador común es conformar una familia, que ha seguido al nuevo consejero allá donde ha ido (Medio Ambiente y Justicia).

La dirección general de Centros, la que más volumen de gestión tiene, estaba ocupada por Amador Sánchez, que llevaba en la consejería desde la etapa del PSOE. Pedro Irastorza, ex director general de Administración Local (Justicia), será la persona que se ocupará desde ahora de abrir y cerrar los centros educativos (hay más de 2.000), de gestionar las nóminas de 13.000 profesores de la privada, los comedores, el transporte escolar, conceder nuevas subvenciones a colegios privados, admitir a los nuevos alumnos y, sobre todo, de gestar los cambios educativos que más afectan a las familias (jornada escolar, extensión del horario de apertura de centros y calendario).

De Agricultura, a rectores

El sustituto del anterior director general de Universidades José García -un hombre que provenía del Consejo de Universidades y que, por tanto, conocía el terreno de primera mano- es Javier Díaz Cañete. El único contacto con el mundo educativo de este ex director general de Agricultura, ha sido su paso, como vicerrector, por la universidad eclesiástica de Ávila. Un centro, cuya creación fue promovida por el obispado abulense, y que causó polémica: el Gobierno de Castilla y León le denegó la posibilidad de convertirse en universidad pública. Ahora tendrá que ocuparse de las seis universidades públicas (con 12.000 docentes y casi 200.000 alumnos) y de las siete privadas, así como de autorizar la creación de nuevos estudios. También deberá mantener el compromiso de Villapalos de dotar a las públicas con 615.000 millones de pesetas, hasta el año 2005, para salir de sus ahogos económicos.

Teresa Calatayud, ex directora general de Prevención Ambiental (Medio Ambiente) y de la Calidad de los Servicios (Justicia), pasa a hacerse cargo de la dirección de Investigación, un departamento desde el que se trabaja muy de cerca con las universidades. Es catedrática de instituto.

El resto de las direcciones generales donde ha desembarcado la gran familia de Mayor, no necesita un perfil con tanta capacidad negociadora: Infraestructuras, que lo ocupará Francisco Javier Fernández, arquitecto de profesión y ex director de Protección Ciudadana, ex director general del Medio Natural y ex gerente del Canal de Isabel II; Deportes, que pasa a depender de Alejandro Sanz Peinado, ex alcalde de La Cabrera y ex director general de Administración Local y ex secretario general técnico de Justicia; Deportes, a cuya frente estará Dolores Velarde; y la secretaría general técnica de la consejería, que desempeñará Carmen Díaz Bustamante. Falta por conocerse el destino de los actuales cinco directores territoriales de área (los que están en el campo de batalla con los alcaldes de las distintas zonas de la región). Pero los destituidos advirtieron que el próximo jueves habrá 'una segunda criba'.

Mayor Oreja -abogado de profesión y cuyo conocimiento del mundo educativo se reduce a su paso por el CEU como profesor de Derecho y haber sido jefe del gabinete jurídico de la Complu-tense- reconoció la importancia del capital humano y de su equipo. 'En los seis años que llevo trabajando con ellos, me han demostrado una valía personal y profesional extraordinaria. Yo soy yo y mi gente. Hemos hecho grandes cosas juntos, gracias a su esfuerzo y dedicación por encima de cualquier duda', afirmó.

Oposición y sindicatos temen el bloqueo de los proyectos en marcha

'Cuando Esperanza Aguirre sucedió al socialista Jerónimo Saavedra en el Ministerio de Educación, lo paralizó absolutamente todo. Ahora parece lo mismo'. El equipo de Gustavo Villapalos no salía ayer de su asombro por el revolcón que el nuevo consejero, Carlos Mayor Oreja, ha dado al departamento. 'Hubiera sido más prudente esperar un poco hasta hacerse con las riendas, porque para llevar esta consejería hace falta hilar muy fino', aseguran estas fuentes. Y no fueron los únicos que se temen un gran parón en la educación madrileña.

'El primer paso que ha dado Mayor Oreja le ha marcado muy negativamente', aseguró Adolfo Navarro, portavoz socialista de Educación, quien calificó de 'gran torpeza' poner al frente de una consejería que gestiona el 45% del presupuesto de la región (medio billón de pesetas) a unos directores generales que carecen de experiencia en cuestiones educativa. 'Esta gente tardará dos meses en ponerse al día', dijo, y bromeó, 'sólo faltaba que echemos de menos a Villapalos'.

Franco González, portavoz de Educación de IU, interpretó el desembarco de la familia del nuevo consejero como una muestra del 'giro a la derecha más dura'. 'Ya nos temíamos', indicó, 'que la llegada de Mayor Oreja era el fin del diálogo. No es que Villapalos fuera el más dialogante del mundo, pero tenía buenas relaciones con los sindicatos y la Federación de Municipios. Destituir a todos los directores generales es muy significativo'.

'Las primeras declaraciones de Mayor Oreja fueron para asegurar la continuidad de los proyectos educativos. Pero estamos muy preocupados de que sus primeras decisiones han sido cambiar a todas las personas que la garantizaban', declara Francisco García, secretario general de la Federación Madrileña de Enseñanza de CC OO, que es consciente de que los presupuestos se cierran en octubre y de que los que han salido triunfantes de esta crisis de Gobierno (los consejeros Manuel Cobo y Juan Bravo) han sido quienes pretendían emplear a otros fines la mitad del Acuerdo por la Mejora de la Educación (13.000 millones de pesetas).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de septiembre de 2001

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