La exposición 'La mirada compartida' muestra la potencialidad creadora de la fotografía

Incluye obras de artistas como Lootz, Uslé, Navarro, Urzay, Madoz, Perejaume o Rousse

Ni el catálogo ni los materiales informativos de la exposición La mirada compartida omiten de forma intencionada si las fotografías de esta muestra que se exhibe en Pamplona corresponden a creaciones fotográficas de pintores y escultores o son trabajos plásticos realizados previamente por fotógrafos para ser documentados después mediante técnica fotográfica. 'Sólo las miradas más exquisitas o el conocimiento detallado de los artistas podrá discernir acertadamente este juego malicioso que le proponemos', subraya Fernando Francés, comisario de la muestra.

La mirada compartida es una exposición colectiva de 44 fotografías pertenecientes a colecciones privadas, fundaciones y museos y realizadas en los últimos años por un total de 19 creadores de arte contemporáneo procedentes de España, Francia, Austria, Argentina, Inglaterra y Cuba.

Artistas destacados por su aportación a la pintura y la escultura se sirven de la fotografía como expresión. En este grupo, la muestra presenta obras de Carmen Calvo, Eva Lootz, Miquel Navarro, Perejaume, Susana Solano, Darío Urzay, Juan Uslé, Xesús Vázquez y Darío Villalba.

En el segundo bloque, el de los fotógrafos que pintan o esculpen, la muestra promovida por el Ayuntamiento de Pamplona, que se podrá ver en la sala de la calle Zapatería 40 de Pamplona hasta el próximo 21 de octubre, incluye los documentos fotográficos de diez artistas que plasman con distintas técnicas (blanco y negro, color, fotografía pintada, cibachrome sobre aluminio o collage) los trabajos plásticos que previamente han realizado como disculpa para crear una imagen final.

En este grupo se incluyen los trabajos de Sophie Calle, Hanna Collins, Ciuco Gutiérrez, Chema Madoz, José Noguero, Marta María Pérez, George Rousse, Andrés Serrano, Javier Vallhonrat y Manuel Vilariño. Todos ellos comparten la mirada en lo que se refiere a su proceso creador, fruto de la interrelación de distintos lenguajes expresivos.

El comisario de la exposición Fernando Francés resalta la importancia del hilo conductor de la muestra, la transposición entre pintura, escultura, grabado y fotografía, en un conjunto de imágenes, muchas de ellas de gran tamaño e impactante contenido, que se vertebra alrededor de tres grandes reflexiones artísticas: el cuerpo humano y la naturaleza, las relaciones sociales y la poesía.

En el caso de los artistas convertidos eventualmente en fotógrafos, la influencia de otras artes, consideradas probablemente más clásicas, es dispar. Por un lado, la obra de Darío Urzay mezcla el arte fotográfico con el pictórico, no sólo de manera visual, sino física, ya que utiliza la pintura sobre papel fotográfico. Como contraposición, está Juan Uslé, que en la serie de cibachromes que componen la carpeta Luz aislada, descubre líneas rectas en objetos tan cotidianos como una cortina, el compartimento de maletas de un avión o una ventana, aderezándolo con una explosión de colores, en una temática pictórica-escultórica plasmada de manera fotográfica.

Lo mismo ocurre en el grupo de fotógrafos. Darío Villalba presenta en Pantalones-mármol, cuatro imágenes en las que se pone de manifiesto la relación entre escultura y fotografía. Chema Madoz o Ciuco Gutiérrez, construyen una realidad propia, instalaciones que, o bien interpretan el mundo desde su óptica personal o bien directamente la fabrican para retratarla fotográficamente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 08 de septiembre de 2001.

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