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CRISIS MINERAS

La única mina de hierro al aire libre de Europa cerró en 1996 en Alquife

La explotación de las minas de hierro de Alquife, una población situada junto a la estribación norte de Sierra Nevada, en Granada, se remonta a la civilización romana pero su liquidación definitiva es contemporánea. Tanto que el cierre, acordado en 1996, todavía no ha puesto el punto final a la controversia, y los antiguos mineros y un grupo industrial siguen disputándose la propiedad entre sospechas especulativas.

La última mina de hierro de España cerró atenazada por las deudas -el año de la clausura tenía un pasivo de 1.785 millones de pesetas- aunque sólo 11 años antes había facturado 3.500 millones y obtenido 187 millones de beneficio. Los trabajadores -300 empleados directos y alrededor de 1.200 auxiliares- culparon del cierre al aparatoso sistema burocrático que había tejido en torno a la explotación la Compañía Andaluza de Minas, una sociedad creada en 1929 que, en los años críticos, fue adquirida por la compañía francesa Peñarroya y la australiana Golden Shamrock.

La plantilla también culpó a ciertos directivos de la compañía por emplear para negocios propios la maquinaria de la explotación minera. Antes del cierre, saltó la alarma sobre el poco mineral que quedaba por extraer. Un estudio geológico determinó, sin embargo, que las extracciones podrían continuar hasta el año 2010, pero las pérdidas económicas generadas a partir de 1986 fueron socavando la esperanza de agotar el hierro.

La mina de Alquife, la única a cielo abierto de Europa, fue durante el siglo pasado la principal industria de la que vivió la comarca del Marquesado. Como en otras provincias andaluzas, la actividad minera se convirtió también en el motor del desarrollo ferroviario para unir la comarca con el puerto de Almería, desde donde se exportaba el mineral por vía marítima. La clausura de la explotación supuso para Alquife, un pueblo de apenas un millar de habitantes, la pérdida de todo su potencial, y para la comarca, un agravamiento de su pobreza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 9 de septiembre de 2001