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21 menores marroquíes piden que se suspendan las repatriaciones

Un grupo de 21 menores marroquíes residentes en varios centros de acogida de Melilla pidió ayer que se suspendan las repatriaciones para la reintegración familiar en su país ya que carecen de padres 'o no son buenos', y denunciaron que varios niños fueron agredidos ayer por policías locales. Los menores -de los centros públicos Gota de Leche, Avicena y Purísima Concepción- solicitaron el amparo de la Plataforma del Menor y la Comisión Islámica de Melilla (CIM) y pidieron a sus responsables que medien ante la Delegación del Gobierno y la ciudad autónoma para poner fin a la política de reintegración familiar.

Desde que se acordó impulsar esta medida el 27 de julio se ha repatriado a 16 menores marroquíes, de los cuales 'ninguno encontró en la frontera ni a su familia ni a los servicios sociales de su país, por lo que la mayoría, los que han podido, han vuelto a Melilla', explicó un portavoz de la plataforma.

Sami, un marroquí de 13 años que ha pasado los cuatro últimos en un centro de acogida de Melilla, fue testigo junto a sus compañeros de la Gota de Leche de cómo ayer por la mañana 'dos policías locales entraron y se llevaron a dos niños'. Según su versión, estos menores fueron entregados a la policía marroquí el 27 de junio, pero después de 'recibir varias palizas' lograron entrar de nuevo ilegalmente en Melilla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de agosto de 2001