El Vaticano impide el trabajo de la comisión que investiga la relación de Pío XII con el nazismo

Los historiadores abandonan sus pesquisas al negarles la Santa Sede el acceso a sus archivos

Madrid / Jerusalén - 26 jul 2001 - 22:00 UTC

La creación de la comisión trataba de responder una serie de interrogantes históricos. A finales de los años noventa varios libros pusieron en duda la figura de Pío XII, y algunos textos incluso le acusaron abiertamente de connivencia con el nazismo. Al mismo tiempo, el Vaticano preparaba el viaje de Juan Pablo II a Tierra Santa en 2000 y la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo había hecho público un documento contra todas las formas de holocausto en el que afrontaba la responsabilidad de muchos de los 'hijos' de la Iglesia.

En este clima, los historiadores empezaron a trabajar en 1999 con toda discreción en las propias dependencias vaticanas, donde revisaron 11 volúmenes de datos públicos. En octubre pasado se filtraron a la prensa los primeros resultados de las pesquisas. Unas conclusiones provisionales, aireadas en todo el mundo, que para nada favorecían la figura de Pío XII: los estudiosos mencionaban 45 puntos oscuros en la relación de este Papa con el nazismo y sus derivados. Entre los episodios escurridizos, destacan por qué calló la Santa Sede el 9 de noviembre de 1938 (la Noche de los cristales rotos, que marcó decisivamente la persecución contra los judíos en Alemania), por qué Pío XII no condenó las leyes racistas del Gobierno colaboracionista francés de Pétain, o por qué recibió en 1943 al caudillo fascista croata Ante Pavelic, responsable de campos de exterminio donde murieron cientos de miles de serbios, judíos y gitanos.

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Ya en octubre pasado, los historiadores de la comisión se quejaron de que su trabajo se veía dificultado porque algunos archivos les eran vetados. El pasado 21 de junio sus protestas fueron definitivamente contestadas. En carta enviada a los expertos, el cardenal Walter Kasper, presidente de la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo, les denegaba el acceso a documentos posteriores a 1923, por 'razones técnicas'. Completaba la misiva la petición de que la comisión entregase ya su informe final.

El viernes pasado los expertos contestaron por correo: 'Sin alguna respuesta positiva a nuestra respetuosa petición de material de los archivos que no ha sido publicado, no podríamos mantener nuestra credibilidad ante las muchas voces, católicas, judías y otras, que han solicitado mayor disponibilidad de material de archivos. En consecuencia, no vemos cómo encaminarnos al informe final que usted requiere, y creemos que debemos suspender nuestro trabajo'. La comisión la integraban, por parte católica, John Marley y Gerald Fogarty, y Eva Fleischer, de las universidades estadounidenses de Sutton Hall, Virginia y New Jersey; por parte judía, el estadounidense Bernard Suchecky, el canadiense Michael Marrus y el israelí Robert Wistrich.

La carta de los expertos fue hecha pública por el Congreso Mundial Judío y uno de las organizaciones coordinadoras de la comisión, el Comité Judío Internacional para Consultas Interreligiosas. La parte coordinadora católica, la Conferencia Nacional de Obispos Católicos de EE UU confirmó que la carta había sido enviada, pero declinó hacer comentarios.

La protesta de los investigadores fue apoyada ayer oficialmente por Israel, a través de una nota difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores y firmada por el viceministro Mijael Malkior, quien, sin embargo, señaló su esperanza de que el Vaticano en un futuro acabe participando en 'los esfuerzos internacionales para descubrir la verdad sobre el periodo del Holocausto'. El viceministro de Exteriores recuerda que el acceso a esos archivos fue fruto de un pacto entre el Vaticano y el Estado de Israel, y en base a un principio según el cual 'se puede construir un mundo mejor sobre la verdad, después de afrontar el pasado, incluso cuando éste no es agradable'.

La nota de protesta de Israel fue inmediatamente respaldada por la Liga Antidifamación, una de las mayores organizaciones judías de EE UU, cuyo comunicado afirma que sólo la apertura sin trabas de los archivos del Vaticano permitirá un dia a los estudiosos conocer el papel de Pío XII respecto al Holocausto.

Peter Gumpel, jesuita alemán y postulador de la beatificación de Pío XII, aseguró ayer en Radio Vaticano que la dificultad para acceder a los archivos es 'técnica' y de catalogación de los archivos posteriores a 1923, informa Sergio Mora. Según Gumpel, el abandono de los trabajos por parte de la comisión es un pretexto, ya que sabían desde el principio que tendrían que trabajar 'con los 5.000 documentos disponibles', que afirma 'serán publicados sin restricciones', a diferencia, añade, de los archivos estadounidenses y británicos, que restringen archivos 'por motivos de seguridad'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 26 de julio de 2001.

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