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La presión vecinal obliga a Cáritas a cerrar un centro de ayuda a toxicómanos

La

presión de los vecinos del barrio bilbaíno de Zamakola ante la apertura el pasado 30 de junio de un servicio nocturno de Cáritas de ayuda a toxicómanos ha obligado al Ayuntamiento de Bilbao a ordenar el cierre provisional del local. El centro de acogida, con capacidad para 25 camas, recibió el pasado año una subvención municipal de cinco millones de pesetas y estaba pendiente la entrega de una cantidad similar correspondiente a este año.

Los vecinos han venido cortando el tráfico diariamente en los últimos días de ocho a nueve de la tarde en el puente de San Antón. Un portavoz de la asociación vecinal anunció ayer que seguirán con las movilizaciones hasta que el cierre sea 'definitivo'. 'Tenemos miedo por nuestros hijos y por la falta de seguridad. Las jeringuillas están por todos los lados. Así se no se puede vivir', explicó una portavoz.

Eusebio Melero, concejal de Bienestar Social, mantuvo ayer sendas reuniones con representantes de Cáritas y de los vecinos, tras lo que decidió el cierre del servicio que funcionaba de diez de la noche a siete de la mañana, informó el propio Melero. 'Vamos a estudiar qué se puede hacer, aunque la situación es muy complicada'. Cáritas cuenta con el permiso de obra y está pendiente de recibir la licencia de apertura.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de julio de 2001