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Una lista con 56 desaparecidos en Macedonia

Los albaneses acusan a la policía, controlada por macedonios eslavos, de secuestrar y asesinar a sus líderes

Varios líderes prominentes de los albaneses en Macedonia han desaparecido en los últimos meses, y en la región del suroeste, donde un político local de esa etnia fue asesinado, los albaneses culpan a la policía, dominada por macedonios de origen eslavo. Portavoces del Gobierno y observadores extranjeros hablan de crecientes signos de que el Ministerio del Interior ha armado y organizado a paramilitares que están detrás de la violencia contra civiles albaneses. Incluso han acusado al propio ministro del Interior, Lube Boskovski, de orquestar ataques e instigar la tensión étnica. Esa tensión es palpable en la mayoría de las comunidades de este país de 1,9 millones de habitantes, casi un tercio de ellos albaneses.

'Quieren asustar a los miembros de nuestra etnia para que no alcen la voz para reclamar derechos políticos'

En el centro de vacaciones de Struga, policías armados han comenzado a patrullar regularmente. Y en la región de alrededor, muchos albaneses están a la vez enfurecidos y temerosos por las desapariciones de importantes hombres de negocios y activistas políticos, y el asesinato de un líder local, Naser Hani, de 43 años. Los amigos de Hani aseguran que murió cuando hombres armados que trataban de secuestrarle le descerrajaron media docena de tiros y huyeron. 'Es igual que cuando hay un montón de gasolina derramada y sólo hace falta que pase algo para que todo explote', señala Tahir Hani, pariente del asesinado y alcalde de Velesta, su pueblo natal.

Parientes y colegas de la víctima culpan a miembros de la policía por lo que califican de esfuerzo consciente para atacar a líderes locales y a miembros del Partido Democrático Albanés -la principal de las dos formaciones albanesas que gobiernan en Macedonia coaligadas con otras dos eslavas-, con el que estaban relacionados tanto Hani como otros dos desaparecidos.

El ministro del Interior asegura que los casos se están investigando. Desde ese ministerio y desde medios macedonio-eslavos, se ha insinuado que los desaparecidos estaban vinculados con el crimen organizado, y que sus rivales albaneses en esos turbios negocios estaban detrás del asesinato y los secuestros. El área de Struga, cerca de la frontera con Albania, es utilizada frecuentemente por contrabandistas y traficantes de mujeres. Pero los albaneses cuentan una historia diferente, respaldada por el ministro de Justicia, Ixhep Mehmeti, que pertenece a esa etnia y que hace dos semanas presentó una lista con 56 miembros de esa comunidad que habrían sido arrestados por la policía o desaparecidos.

El primero en faltar de Struga fue Islam Veliu, de 37 años y miembro del Partido Democrático Albanés, que despareció cuando conducía hacia su casa desde Tetovo. De Sultan Mehmeti, de 38 años y propietario de una sala de bingo, tampoco se ha vuelto a saber nada después de ser arrestado por la policía.

El ministro del Interior ha sido criticado por armar a reservistas eslavos de dentro y alrededor de Skopje, incluidos algunos criminales, desde que los rebeldes avanzaron cerca de la ciudad. 'Es nuestra obligación clarificar todos estos casos', señala Stevo Pendarovski, portavoz del Ministerio del Interior, que también es miembro de un nuevo comité creado para suavizar las tensiones. 'Tenemos que restaurar la confianza de todos los macedonios, sea cual sea su etnia'. Para los albaneses en Velesta, el asesinato de Hani fue político y dirigido contra ellos. 'El mensaje es claro', dice el alcalde, 'y se dirige a atemorizar a los albaneses para que no alcen la voz en busca de logros políticos en Macedonia'. En el caso de Mehmeti -alcalde de su ciudad, cercana a Struga, y miembro del Partido Democrático Albanés-, fue detenido por policías fuertemente armados y maniatado, según dijo un testigo a su hermano. Éste insinuó que Mehmeti podría haberse visto bajo sospecha de organizar la rebelión armada en la región, porque había convocado una reunión en el pueblo para llamar a la calma cuando comenzaron los enfrentamientos cerca de Tetovo.

El líder albano-kosovar Ibrahim Rugova se unió ayer desde Viena a las denuncias contra 'determinados grupos macedonio-eslavos' que, según él, practican la limpieza étnica. Rugova señaló que los refugiados albaneses llegados desde Macedonia a la provincia serbia no llegan a los 50.000, según Efe. El líder de la Liga Democrática de Kosovo habló de una 'grave crisis' en la que es evidente el peligro de escalada del conflicto. Para evitarlo sería necesaria, según él, una solución política en la que el Gobierno de Macedonia tendría que mostrarse dispuesto a acercarse a los extremistas albaneses. Rugova pidió a la UE y la OTAN que hagan valer su influencia en ese sentido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de junio de 2001