Un colegio de Retiro cerrado por obras en abril seguirá clausurado el curso próximo

La asociación de padres de alumnos (APA) del colegio San Isidoro pedirá 'explicaciones y responsabilidades' a la Comunidad de Madrid y a Gerencia de Urbanismo para justificar que este centro escolar del distrito de Retiro no abra el próximo curso.

Gerencia de Urbanismo decretó el pasado 3 de abril el desalojo del centro escolar, en el número 15 de la calle Fuenterrabía, debido al mal estado del edificio y ordenó que las obras comenzasen urgentemente para restablecer el funcionamiento del centro.

Aunque las obras no tenían plazo definido pues dependían de los daños que se fueran encontrando, el objetivo era que el colegio volviera a funcionar con normalidad el próximo curso escolar. Los 340 escolares han recibido, según la APA, una circular en la que se comunica que el próximo curso continuarán en el colegio El Madroño, al que fueron trasladados después de las vacaciones de Semana Santa. Este centro está situado a tres kilómetros del barrio en el que residen los niños, que llegan hasta allí en autobuses de la Junta Municipal. Los padres, descontentos con el 'irresponsable' servicio de autobuses que, según ellos, sufre retrasos, criticaron ayer 'el maltrato institucional que sufren nuestros hijos, la falta de garantía de los derechos de los niños y la dilapidación de los fondos públicos'. Además, pidieron la dimisión del director del Área Territorial de la capital, Bonifacio Alcañiz.

Los niños que este año ingresen en el colegio San Isidoro comenzarán el curso escolar en el centro Francisco de Quevedo, situado a 300 kilómetros del edificio afectado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de junio de 2001.