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El Ayuntamiento convertirá pasos subterráneos para peatones en albergues de indigentes

El Consistorio busca nuevos usos para los pasadizos que los viandantes no utilizan por inseguros

A juicio de la edil de Servicios Sociales, la estación de Atocha no reúne las condiciones necesarias como para que duerman estas personas. Cada invierno se juntan en el vestíbulo de esta estación un centenar de indigentes, que, aunque no tienen casa, se niegan a ocupar las plazas de los albergues municipales porque no están dispuestos a respetar horarios o aceptar la disciplina de un centro institucional. También, entre estos indigentes, se cuenta un gran número de toxicómanos que rechazan acudir a los albergues del Ayuntamiento porque en estos centros está completamente prohibido drogarse.

La concejal de Servicios Sociales ya ha enviado la solicitud al área de Obras del Ayuntamiento a fin de que le cedan uno o dos de estos pasos inferiores, situados en la zona Centro y ventilados, una vez se inutilicen para el tránsito. 'Aún no está claro las condiciones que tendrán los tienen que visitar los técnicos de la concejalía, pero, de cualquier modo, siempre serán mejor que el vestíbulo de la estación de Atocha, porque de alguna forma estarán controlados por el Ayuntamiento', explicó ayer un portavoz de la concejalía de Servicios Sociales.

Los 14 pasos inferiores que el Ayuntamiento prevé cerrar al tránsito de peatones (previa instalación de un semáfaro en superficie para que crucen los viandantes) son los siguientes: el que comunica la carrera de San Jerónimo con la calle Sevilla y la plaza de Canalejas; el que pasa por debajo de la plaza de Cibeles; el que cruza por debajo de la Gran Vía a la altura de la calle de Valverde y la Red de San Luis; el que une Menéndez Pelayo con O'Donnell; el que pasa por debajo de la plaza de la Independencia; el que une María de Molina con la calle de Serrano; el que comunica Francisco Silvela con General Oraa; el que une Francisco Silvela con Diego de León; el que pasa por debajo de Doctor Esquerdo a la altura de Goya; el que une Velázquez y Alcalá; los dos que atraviesan el paseo de la Castellana a la altura de la plaza de Colón y que unen, por un lado, Jorge Juan, y por otro, Goya; el decimotercero está también en la Castellana, a la altura de Hermanos Pinzón, y el decimocuarto une las calles de Velázquez y de Joaquín Costa.

40 pasos inferiores De cualquier modo, no es la primera vez que el equipo de gobierno promete cerrar alguno de los aproximadamente cuarenta pasos inferiores para peatones que existen en Madrid. En septiembre de 1999, ya se tomó una determinación similar. Un año después, el concejal socialista Rafael Merino recordó al PP, en un pleno municipal, esta promesa incumplida. En 1997 también prometió el equipo de gobierno municipal del PP habilitar dos pasos inferiores para peatones del barrio de Salamanca que sirvieran como vestuarios para dos polideportivos cercanos. Nunca se hizo.

La diferencia, esta vez, es que ya hay fecha, al menos, para uno de estos pasos inferiores reconvertidos. El concejal de Circulación, Sigfrido Herráez, del PP, anunció hace una semana que en el otoño se iba a inaugurar la nueva utilización del paso inferior para viandantes de la calle de O'Donnell a la altura de Méndez Álvaro, a un paso del Retiro. A partir de entonces servirá, como una suerte de experimento, de aparcamiento de motocicletas. A un precio que el edil de Circulación tachó de 'simbólico', este paso inferior servirá para que los amantes de las dos ruedas aparquen su vehículo. Si los madrileños lo utilizan, el Ayuntamiento, dentro de su apoyo a este tipo de vehículo, creará más aparcamientos de este tipo. Herráez, el mismo día que adelantó el uso del paso inferior de O'Donnell, señaló una razón 'convincente' para clausurar para el tránsito el resto: 'Son inseguros por dentro y por fuera, porque como la gente no los utiliza, pues cruza por la superficie, en una zona de la calzada que no cuenta con ningún semáforo'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 2001