Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
REPORTAJE

El Tenerife no presionó a Barata

El futbolista, que denunció haber sido coaccionado para jugar como comunitario, despide a su abogado

El jugador brasileño del Tenerife João María Menezes, Barata, según aseguró ayer su representante, Santiago Gerardo, "discrepa" del acta notarial que firmó el viernes y en la que acusaba al club canario de coaccionarle para firmar como comunitario al disponer de un pasaporte italiano falso.

El representante del jugador informó, además, de que Barata va a "matizar" su declaración ante el notario porque sus palabras han sido sacada de contexto. "El Tenerife nunca ha coaccionado al jugador ni yo se lo hubiese permitido", explicó Gerardo en una conferencia de prensa.

El representante de Barata, Santiago Gerardo, con residencia en Brasil, convocó ayer a la prensa, junto con el abogado del jugador, José María Hernández Venero, para aclarar el caso. La sorpresa llegó al inicio de la misma, cuando el representante dijo que el futbolista prescindía de los servicios de su letrado por diferencias en la línea de la defensa y que "discrepa" del acta notarial. Gerardo aseguró: "Barata nunca ha dicho que fue obligado por el Tenerife a firmar como comunitario. Vamos a matizar su declaración". El jugador no asistió a la conferencia de prensa.

El pasado viernes, Barata, acompañado de su abogado, firmó una declaración redactada por éste, y que se leyó ante notario, en la que se afirma que el Tenerife le coaccionó y presionó para jugar como italiano. El jugador utilizó ese acta como declaración ante el juez instructor del expediente que le abrió el Comité de Competición después de que la Federación le retirara cautelarmente la licencia en abril por presunta falsificación de su pasaporte.

El acta notarial también fue aportada al Comité Español de Disciplina Deportiva, organismo ante el que el Betis denunció la alineación indebida del jugador en el partido que perdió con el Tenerife (0-2) el 20 de marzo.

El Tenerife, después de firmar tres contratos previos a Barata como extranjero, el 1 de julio de 2000 le consignó otro nuevo, pero ya como comunitario al utilizar su pasaporte italiano, que ha resultado ser falso, sin conocimiento del futbolista, al menos según asegura éste en el acta notarial. Curiosamente, ese nuevo contrato no supuso una mejora económica para el jugador, en contra de lo habitual cuando un futbolista pasa de extranjero a comunitario.

Posteriormente, el Tenerife, al conocer que el pasaporte italiano de Barata era falso, quiso reducirle a la mitad la ficha anual, a lo que él se negó.

El abogado del jugador hasta la noche del lunes aseguró ayer que su declaración ante notario "era la mejor defensa porque lo importante son los documentos [los contratos que ha firmado con el club canario]". "Puede haber diferencias semánticas", añadió el letrado, "pero el jugador sabía lo que firmaba. La palabra coacción puede tener más de una interpretación, pero el Tenerife nunca ha presionado a Barata".

El representante, por su parte, explicó que la ruptura con el hasta entonces abogado de Barata se debe a que "los pasos que se han dado no han sido los oportunos". Gerardo coincidió con el letrado en que no hubo coacción del Tenerife y en que Barata no supo en ningún momento que su pasaporte era falso, como tampoco el club. "El pasaporte apareció un día", indicó el representante, "y Barata lo firmó porque pensó que era bueno para él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de junio de 2001