Grau critica a Holanda por autorizar el envío de más de mil cerdos

El consejero de Agricultura, Josep Grau, dijo ayer que 'es intolerable' que estando prohibido actualmente el movimiento de animales de especies sensibles a la fiebre aftosa -y más procedentes de un país como Holanda, afectado por el mal-, hayan podido llegar a Cataluña más de un millar de cerdos procedentes de aquel país con sus correspondientes guías sanitarias. Grau anunció que pedirá explicaciones al Gobierno holandés 'por esta acción que ha puesto en peligro toda la producción de porcino de Cataluña'.

Los 1.169 lechones inmovilizados el pasado jueves en una granja del término municipal Oliola (Noguera) serán devueltos hoy mismo al país de procedencia.

Grau criticó la forma de actuar de la empresa holandesa NOOYEN, que tiene varias granjas en Cataluña y en otras comunidades españolas, y la acusó de haber cometido una transgresión 'muy grave' de la normativa, que en estos casos prevé la reexpedición automática de los animales al país de origen o el sacrificio sin derecho a indemnización.

En opinión de Grau, lo más grave del caso es que el Gobierno holandés ha hecho la vista gorda en el momento de autorizar la salida de los animales localizados en Lleida. 'Si nosotros tuviéramos la zona cerrada a la exportación, no podríamos expedir ninguna guía en origen. Holanda no podía hacerlo y lo ha hecho', se lamentó Grau.

El consejero de Agricultura niega que hayan podido entrar en Cataluña otros cargamentos de lechones procedentes de Holanda o de otros países que han tenido focos de fiebre aftosa, porque la Generalitat realiza un control diario y un seguimiento exhaustivo de todo el ganado que llega a la frontera hispano-francesa. Según la normativa actual, está prohibida la entrada de animales de especies sensibles a esta enfermedad, así como semen, óvulos y embriones del Reino Unido, Holanda, los departamentos franceses de Mayenne y de Saine et Marne, y el condado irlandés de Louth.

Grau explicó que la empresa responsable de la importación de los 1.169 cerdos ha decidido devolver los animales a Holanda, aunque el transporte no lo podrá realizar con camiones españoles por prohibición expresa del Departamento de Agricultura, que extenderá las correspondientes guías y controlará el ganado hasta la frontera francesa. Los camiones saldrán precintados de la granja y sólo podrán ser desprecintados una vez que lleguen al lugar de origen.

Por su parte, la explotación leridana permanecerá en cuarentena durante un mes y será desinfectada. Dentro de cuatro días se conocerá el resultado de los análisis de sangre efectuados a los cerdos para detectar la posible existencia del virus de la fiebre aftosa. Si los resultados fueran positivos, el granjero sería sancionado duramente y la granja quedaría clausurada por un largo periodo.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS