Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La plantilla del hospital militar teme el 'cierre técnico' por falta de actividad

La UCI del Vigil de Quiñones no se presta a ningún centro sanitario

Sevilla tiene un grave problema sanitario: sus tres hospitales públicos, Macarena, Valme y Virgen del Rocío, están saturados; los enfermos esperan en los pasillos de los servicios de urgencia y las consultas al especialista se retrasan hasta meses.

Mientras tanto, en el hospital militar Vigil de Quiñones -420 habitaciones individuales con capacidad para 750 camas, entre otros recursos- la actividad apenas existe. Muchos de los 891 trabajadores que tiene entre civiles y militares permanecen, a diario, cruzados de brazos. Las relaciones se han deteriorado tanto entre la sanidad pública andaluza y el hospital militar que éste, que dispone de una UCI con 16 camas 'casi siempre vacías', precisa Violeta Lucena, 'se niega a prestarlas'. Pero el director, José Luis Pérez Piquero, asegura que estas afirmaciones son 'inciertas' y recalca: 'Son absolutamente falsas. Yo mismo me opondría a esa orden si existiese, pues un hospital no puede negarle la UCI a otro'. Pero Antonio Rico, médico del hospital Macarena, miembro de la plataforma que promueve el paso del Vigil de Quiñones a la sanidad pública ratifica estos hechos. Luego los explica. 'Desde que concluyese el convenio de colaboración entre Salud y el hospital militar, existía un acuerdo tácito entre los médicos de UCI de los hospitales públicos con los del militar para prestarse camas, dado que estas unidades, en los hospitales públicos, suelen estar saturadas. Hasta hace poco no había problemas pero últimamente el hospital militar niega sus camas, aunque las tenga vacías'.

En la manifestación de ayer, a la que acudieron varios políticos socialistas y del partido popular, Isabel Pozuelo, responsable en el PSOE de la Secretaría de Consumidores y Usuarios, apoyó la idea de que 'el hospital es un recurso sanitario público, pagado, ya, con el dinero de los contribuyentes y, por tanto, debe revertir a la ciudad sin ningún tipo de coste'.

Los trabajadores comparten esta idea pero 'estamos alarmados', manifiesta Violeta Lucena, 'ante el enredo político que existe'. La plataforma para la defensa del hospital piensa levantar en la Plaza Nueva, frente al Ayuntamiento, a partir del día 10 de junio, un hospital de campaña donde pasarán consulta gratuita a quien lo desee de 10 a 14 horas para denunciar, aseguran, la inactividad en la que involuntariamente permanecen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de mayo de 2001