Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mayor y mejor formación para los maestros

'En esto hay consenso entre todas las universidades españolas', asegura Bernardo Gómez, director de la Escuela de Magisterio Ausiàs March de la Universidad de Valencia, en referencia a la reivindicación de una licenciatura para los maestros. Gómez basa su afirmación en las distintas reuniones que han mantenido directores y decanos de los centros de formación del profesorado de toda España, en las que, añade, 'sólo se han observado discrepancias en matices sobre el perfil' de la misma. El mismo rector Pedro Ruiz manifestó su apoyo a estudiantes y profesores de Magisterio a raíz de las primeras movilizaciones, hace ya dos años.

El alumnado de Magisterio han sido beligerante en esta demanda, como se ha demostrado en las movilizaciones de los útlimos años, completadas con campañas de recogida de firmas para presentar una propuesta en las Cortes Generales. Bernardo Gómez destaca, por otro lado, los abundantes apoyos recibidos, entre ellos el incondicional de los sindicatos docentes.

Las razones de la reivindicación son varias, pero el director de Magisterio de la Universidad de Valencia subraya tres: En primer lugar, 'la necesidad de una mayor y mejor formación para que los maestros atiendan la problemática que todo el mundo coincide en demandarles'. Por otra parte, hasta el momento 'toda la investigación está fuera de los maestros, que son los que viven el día a día de la enseñanza'. Y, en tercer lugar, la homologación con los títulos europeos. En la Unión Europea la tónica general es la de implantar planes de estudios de más de tres años y, en la mayoría de los casos, se trata de una carrera de cuatro cursos con carácter superior. Se pretende también que el practicum, que actualmente dura medio curso académico, tenga un mayor peso en el currículo.

'Hay una memoria justificativa entregada tanto en las Cortes como en el Ministerio', explica Bernardo Gómez, pero su impresión es que la regulación de un título superior de Magisterio 'no está en la agenda inmediata' de los máximos responsables educativos del Estado, habida cuenta de las informaciones recibidas en las últimas reuniones con el Ministerio de Educación. Tanto el máximo responsable de Magisterio en la Universidad de Valencia como el de Alicante, Antonio Mula, han coincicido en apuntar que el problema que se le presenta al Gobierno es de 'costes', puesto que un maestro diplomado es funcionario del nivel B y un maestro licenciado pasaría a serlo de nivel A, con la diferencia que implica en sueldos. En juego están la voluntad política de llevar a cabo la reforma y la misma consideración social del maestro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de mayo de 2001