Columna
i

Euskadi: 'foto finish'

Los resultados electorales en Euskadi han tenido, en mi opinión, un resultado en el que hay que destacar como lo más importante la alta participación.Un 80 % de los ciudadanos con derecho a voto ha acudido a las urnas. Quiere decirse que se ha llegado prácticamente al límite de participación máxima y que queda poca cantidad de votos que se puedan arrancar a la abstención en próximos comicios. La radiografía de estas elecciones viene a ser como una foto finish de la realidad social vasca, de la composición política del pueblo de Euskadi. No quedan muchos votos que rebañar, como decía, en la 'bolsa' de la abstención. Resulta muy difícil imaginar que un partido como el PP, con 19 diputados, pueda llegar a ser el partido más votado en próximas elecciones y tener derecho a encargarse de formar gobierno. Lo mismo puede decirse del PSOE con 13 diputados. Frente a los 33 escaños conseguidos por el PNV, la cosa no tiene color. El pueblo vasco quiere un Gobierno nacionalista. Y despues de que el futuro lehendakari Ibarretxe ha declarado que no va a llegar a pacto alguno con EH, mientras no condene el terrorismo y se desmarque de su relación con ETA, ha de buscar acuerdos con el resto de los partidos: PP, PSOE e IU-EB. Para formar gobierno o para recibir el apoyo parlamentario.

Hace falta el diálogo, esa palabra tan denigrada por el PP y sus palmeros mediáticos. Para lo cual es preciso, como alguien ha dicho, el 'desarme verbal'. Se ha insultado mucho, se ha trasladado a la opinión pública la imagen de que decir PNV era decir ETA. El PNV y Eusko Alkartasuna eran cómplices de ETA. El PSOE ha cuidado más las formas, el lenguaje. El PP, por tanto, lo tiene más difícil a la hora de entablar ese diálogo, tan necesario, con los nacionalistas. Sobre todo, cuando el señor Aznar, después de las elecciones, continúa mostrándose prepotente queriendo dar lecciones al PP y a EA de lo que tienen o no tienen que hacer. Así no se va a ninguna parte. El PP ha obtenido lo que ha obtenido: 19 escaños entre 75. No es un resultado para sacar pecho. Es lo máximo que ha podido obtener con sus descalificaciones e insultos a lo largo de toda la campaña. Entre otras cosas, porque ha movilizado al electorado en su contra. Puede ser que fuera de Euskadi ese discurso haya calado e, incluso, que en no pocos sectores haya gustado. Pero quienes habían de acudir a las urnas eran los vascos. Y los vascos han tenido miedo a lo que se les podía venir encima. Los asesores del PP se han equivocado de medio a medio al planificar la campaña. Lo conseguido ha sido bien poco: pasar de los 18 diputados conseguidos en las pasadas elecciones a 19. Alcanzar tan sólo un diputado más ha sido una 'victoria' bien pírrica.

El lehendakari Ibarretxe ha iniciado las conversaciones con los distintos partidos que van a formar el Parlamento vasco. Los próximos días iremos viendo cómo se desarrollan esas conversaciones y si se puede sacar algo positivo. Sería muy conveniente que el señor Aznar no eche más leña al fuego y procure contribuir a que esos contactos se celebren en un clima menos crispado. Las elecciones ya han terminado. Es la hora de hablar, de dialogar. Tengamos, pues, el diálogo en paz. Y en todo caso, si el señor Aznar no puede reprimir sus impulsos, que tome una tila de vez en cuando y se entretenga jugando al pádel. Pero que no venga mareando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 19 de mayo de 2001.

Se adhiere a los criterios de