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ACCIDENTE AÉREO

Tres españoles mueren en Turquía al caer el tercer avión CASA en este año

El aparato realizaba su primer vuelo de prueba tras ser ensamblado en una fábrica turca

El tercer accidente de un avión CASA que se ha registrado en Turquía en los últimos cinco meses se saldó con la muerte de sus cuatro tripulantes, según informó ayer la empresa española. José Luis Gascó, de 51 años, y Daniel Haro, de 32, eran pilotos, mientras que Eugenio Muñoz, de 40 años, era ingeniero aeronáutico. Los tres fallecidos trabajaban para Construcciones Aeronáuticas (CASA), empresa española perteneciente al consorcio aeronáutico europeo EADS. La cuarta víctima, el turco Emir Kiran, realizaba labores de técnico en TAI (Tusas Aerospace Industries), compañía turca encargada de fabricar los aviones adquiridos a CASA.

El avión realizaba el primer vuelo de pruebas en el aeródromo militar de Akence (a 40 kilómetros de Ankara) y estaba tomando tierra cuando ocurrió el siniestro. Según testigos citados por el diario turco Hurriyet, el avión comenzó a caer rápidamente cuando llegó a 3.000 metros de altura sin motivo aparente. Un veterano piloto dijo a la televisión turca que las posibilidades de que el accidente se produjera por un error humano eran casi nulas y opinó que 'podía tratarse de un problema técnico'.

Causas desconocidas

Por el momento, CASA desconoce las causas y la posible relación entre los tres accidentes que ha sufrido este aparato desde enero. La empresa turca aeronáutica realizará una investigación en la que participarán técnicos españoles de CASA. No obstante, las conclusiones de la misma podrían demorarse mucho e incluso no llegar a conocerse, ya que dependen exclusivamente de las fuerzas militares. Como medida preventiva, Turquía ha paralizado los vuelos de los CN-235. Las Fuerzas Aéreas turcas declararon que someterían a todos los aviones CN-235 a una prueba exhaustiva y que el sistema de comando de vuelo se controlará con rayos X. Las pruebas se harán a todos los componentes del avión y se investigará si existe la posibilidad de que sus piezas sufran la llamada 'fatiga de material', grietas que suelen aparecer en los aparatos después de llevar años volando y que no son visibles desde el exterior.

De momento no se ha suspendido el pedido de los nueve aviones CN-235 para la Marina. El que se estrelló ayer formaba parte de ese pedido, que estaba previsto entregar a la Marina turca de aquí a finales de año. Las Fuerzas Armadas de ese país contaban ya con 52 aparatos de este tipo que compraron en 1990 por 550 millones de dólares (unos 103.400 millones de pesetas al cambio actual). Uno de ellos fue el que se accidentó el 19 de enero cuando realizaba un vuelo de entrenamiento en el centro de Turquía. En él fallecieron tres personas. El segundo siniestro ocurrió el pasado miércoles en el sureste de Anatolia, con el resultado de 34 muertos. Varios técnicos de CASA participan en la investigación de este accidente. Guillermo Corral, encargado de negocios de la Embajada de España en Ankara, señaló que el siniestro de ayer no guarda relación con el ocurrido dos días antes. 'CASA tiene un equipo de ingenieros y expertos en la fábrica de la empresa TAI cercana al lugar del el accidente, y envía frecuentemente desde España a técnicos y pilotos para hacer vuelos de prueba. Los tripulantes del avión habían llegado hace casi dos semanas para realizar uno más en esa tanda de vuelos'. Señaló además que la empresa se está encargando de tramitar el contacto con los familiares de las víctimas, algo que no fue confirmado por CASA, informa Fátima Ruiz.

Necati Ozgur, un piloto de CN-235 retirado, también desvinculó ambos siniestros en la cadena de noticias CNN . 'Es sólo una coincidencia. Yo volé cuatro años con Emir Kiran, el técnico turco muerto hoy, y no tuve nunca problemas. Se trata de aviones muy modernos y seguros'. El ex ministro de Defensa Ismet Sezguin destacó la confianza de los pilotos militares turcos en estas aeronaves.

CASA y TAI mantienen un convenio de colaboración por el que la empresa española suministra la tecnología y la turca fabrica los aparatos. Así se han construido todos los CN-235 vendidos a las Fuerzas Armadas turcas. CASA cuenta con cinco personas que están permanentemente en Turquía para realizar labores de coordinación. Ninguno de los tres españoles fallecidos pertenecía a este grupo. En la actualidad existen más de 230 aviones CN-235 en todo el mundo, 20 de los cuales operan en España. CASA ha vendido los aparatos a más de 20 países. Entre ellos figuran Arabia Saudí, Chile, Colombia y Francia. El primer aparato se realizó en 1983 y en España existen desde 1989. Hasta los tres accidentes de Turquía nunca había trascendido ningún percance de envergadura en este modelo, según portavoces de la empresa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de mayo de 2001