Argentina promete al FMI más rigor fiscal y no vincular su moneda al euro

Cavallo logra que se libere 'en breve' parte del préstamo de 7,5 billones

El gigantesco paquete de rescate de Argentina, organizado en diciembre del pasado año por el FMI junto con otros organismos internacionales y en el que participó España, estaba en el aire tras anunciar Cavallo que el déficit fiscal del primer trimestre superó lo pactado con Köhler, indisciplina que provocó una irritación escasamente contenida en el Fondo Monetario.

Además, el superministro presentó recientemente un plan para vincular el peso argentino con el euro que tampoco gustó en el FMI, contento con mantener la actual paridad entre la moneda argentina y el dólar. El plan podía suponer, en función de la evolución del euro, el fin de la paridad entre el peso argentino y el dólar aprobada hace diez años, y no gustó nada a los expertos, que lo criticaron por confuso y peligroso. Ambas circunstancias provocaron el nerviosismo de los inversores. Con los mercados en picado, Domingo Cavallo voló a Washington en busca de un cable urgente.

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'He hablado con él', dijo Horst Köhler en una conferencia de prensa el domingo por la noche, refiriéndose al ministro de economía argentino. 'Me ha confirmado que Argentina volverá a cumplir el pacto fiscal al que se comprometió con el Fondo'. Punto uno. 'Y segundo', prosiguió Köhler, cuyo idioma materno es el alemán y cuyo tono en inglés le concede a veces un rigor del que probablemente no es consciente, 'ha quedado claro que la base de todo esto es la ley de convertibilidad '.

Con ello, Köhler dio luz verde al paquete de diciembre, aunque, cauto, dijo que los detalles no estarán listos hasta la semana que viene. Por su parte, Cavallo dará a conocer en unos días las nuevas cifras de déficit fiscal pactadas con el FMI, trimestre a trimestre, cifras que confía esta vez en poder cumplir gracias a los recortes del gasto y los cambios fiscales anunciados la semana pasada.

Argentina, la tercera economía latinoamericana, tuvo que recurrir al FMI en diciembre pasado, asfixiada por una deuda de 130.000 millones de dólares (24,4) billones de pesetas, y la creciente desconfianza de los inversores internacionales en la capacidad del país para hacer frente a sus obligaciones. El FMI coordinó con rapidez un plan de rescate de 7,5 billones de pesetas, pero lo condicionó a una severa disciplina fiscal que Argentina incumplió el primer trimestre, lo que arrojó dudas sobre si el Gobierno de Fernando de la Rúa finalmente recibiría el dinero prometido.

Cavallo voló a Washington aprovechando la celebración de la reunión de primavera del FMI y del Banco Mundial, que se cerró ayer sin la presencia de los miles de manifestantes que dificultaron anteriores asambleas de ambos organismos en Praga y en la capital estadounidense.

Las reuniones de primavera son más cortas y con menos trascendencia que la asamblea anual en octubre, para la que los descontentos con la globalización han prometido volver con fuerza. Las ONG presentes en la reunión acusaron a ambas instituciones de no hacer un esfuerzo suficiente para con los países más pobres. 'Los ministros de Finanzas han perdido la ocasión de hacer progresos en la condonación de la deuda', según Phil Twyford, de Oxfam International.

El vicepresidente español y ministro de Economía, Rodrigo Rato, aprovechó ayer también su presencia en la reunión de ambas instituciones para entrevistarse con Stanley Fischer, subdirector del FMI, y con Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, para repasar el estado de la economía mundial. Rato tiene previsto pronunciar hoy una conferencia con Franco Modigliani, premio Nobel de Economía, en la sede del Massachussetts Institute of Economy (MIT).

España pide compromisos

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0030, 30 de abril de 2001.

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