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Reportaje:APUNTES

Siete plantas de documentación

Una exposición celebra el décimo aniversario de la Biblioteca de la Universidad Jaume I

Al fondo, a la izquierda. El impresionante edificio de la biblioteca de la Universidad Jaume I de Castellón se levantó frente al del rectorado, al fondo a la izquierda, en el nuevo campus de Riu Sec. El edificio es nuevo y tecnológicamente avanzado y en su interior guarda los documentos más antiguos de entre los que se pueden hallar en la universidad catellonense. La Jaume I cumple diez años y también la biblioteca universitaria, cuya colección comenzó formarse en 1969, con la puesta en marcha del Colegio Universitario de Castellón (CUC).

La biblioteca dispuso de unos recursos muy limitados durante los primeros años y un horario de atención al público muy reducido. Pero en 1988, se empezó a definir la nueva política de gestión y planificación de la colección y se logró centralizar todo el material bibliográfico, disperso por los despachos del profesorado, se amplió el horario y se comenzó el seguimiento de criterios internacionales para la catalogación y clasificación del material. Así, en septiembre de 1991, se establecieron las bases de lo que es hoy la biblioteca universitaria de Castellón. Durante esta década se han impartido estudios en cuatro campus diferentes y en cada campus había una biblioteca.

Una donación de 100.000 discos, ahora en proceso de digitalización, conforma la amplia base de datos musical de la mediateca

Como no podía ser de otra forma, un 23 de abril, el del año 1999, se abría al público el actual edificio destinado a biblioteca. Para otorgar la posibilidad de acceder a la información y a la documentación, con una amplitud de horarios como el servicio y recurso importante que es. Así, se aglutinó todo el servicio de documentación de la universidad, el archivo general, la mediateca, el Centro de Documentación Europea y otras secciones y servicios y puso a disposición de los usuarios todo el material de libre acceso (monografías, revistas, audiovisuales).

En 8.300 metros cuadrados repartidos en siete plantas se ubicó este inmueble funcional que dispone de más de 40 cabinas para trabajar en equipo y espacios individuales distribuidos por todas las salas.

Según el director de la biblioteca, Vicente Falomir, su primer objetivo, que quiere ser elemento diferenciador con otras bibliotecas universitarias, es la atención 'rápida y de calidad', no sólo para la comunidad universitaria sino para toda la sociedad castellonense. Quizá por ello, desde hace poco más de un año funciona el servicio de telepréstamo, a través del que, la comunidad universitaria (principalmente el profesorado) puede solicitar el material de la biblioteca por correo electrónico. La finalidad de este nuevo servicio de préstamo, que ya ha recibido un millar de peticiones, es facilitar material al personal docente e investigador, sin que tenga que desplazarse.

Con motivo del décimo aniversario, se ha organizado una exposición conmemorativa, buscando también el reconocimiento a las personas e instituciones que han hecho donaciones de fondos. La exposición, que permanecerá abierta hasta el próximo día 5, cuenta con una serie de vitrinas en las que se muestra parte de estos fondos, así como piezas de maquinaria y tareas, como libros de registro, multicopistas y ficheros manuales, utilizados durante la historia de la biblioteca en los procesos técnicos de catalogación y documentación.

Todas las donaciones son destacables y, en especial, las de Enric Soler i Godes, Víctor Fairén y José Arambul Borrás, pero existe una que, por su peculiaridad, sorprende. Es la realizada por Radio Castellón-Cadena SER, que donó 100.000 discos, ahora en proceso de digitalización, lo que conformará una impresionante base de datos musical. Ésta tendrá cabida en la mediateca, un espacio destinado a los medios audiovisuales, que cuenta con más de 600 metros cuadrados y más de 200 plazas equipadas con ordenadores, que permiten utilizar los nuevos soportes de la información. La mediateca fue diseñada en especial para facilitar el acceso a los nuevos formatos en los cuales se presenta la información.

Así, cuenta con lectores de vídeo, audición, Cd-Rom y DVD que pueden utilizarse de manera muy sencilla, ya que su manejo se gestiona de manera remota desde un ordenador central y sólo es necesario seleccionar las opciones adecuadas que se muestran desde una interficie web. La universidad dispone en su fondo documental de más de 2.000 vídeos, obras en CD-ROM (enciclopedias, programas informáticos), películas en DVD. La mediateca se ha convertido en un espacio útil como centro de autoformación, para profundizar en ciertos temas o para aprovechar ratos libres.

También con motivo del décimo aniversario se presentó una guía en el que el propio director de la biblioteca habla de ella como un 'apoyo imprescindible para la docencia y la investigación'. Así, se da información, en castellano, valenciano e inglés, tanto de la forma de acceder y utilizar la biblioteca, sus catálogos y sistemas de clasificación, como de sus recursos disponibles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de abril de 2001