Una antología poética reconcilia la estética de 26 autores andaluces de la transición

Decía Juan Ramón Jiménez -y así lo recuerda en el estudio introductorio del libro Poesía andaluza en libertad el catedrático de literatura malagueño Francisco Morales- que 'la poesía es andaluza o no es poesía'. Tal vez por ello han sido básicamente andaluces los enfrentamientos estéticos y personales que han sacudido en los últimos años el mundillo poético. Pero los responsables de la edición de este libro que ayer se presentó en Málaga han querido pasar página de tanta batalla dialéctica y presentar la que tildan como 'antología de la reconciliación': una selección de 26 poetas de la comunidad que han publicado su obra a partir del comienzo de la transición.

El contenido estará en Internet a partir del 30 de abril. Para ello los responsables de la antología, los profesores, críticos y/o poetas malagueños José Sarria, Francisco Morales, Antonio García Velasco y Alberto Torés han abierto un semi-portal en la Red (www.poesiandaluza.com) donde, además de los contenidos del libro que podrán bajarse gratuitamente durante un año a partir del 30 de abril, se accederá a una base de datos -poemas, críticas, noticias y reseñas literarias- sobre la poesía escrita desde Andalucía. La edición física ha sido editada por Corona del Sur a un precio de 1.500 pesetas ejemplar. Incluye 123 poemas, un extenso estudio introductorio y una nota bio-bibliográfica de cada autor. Se presentará en cada provincia andaluza a partir del 3 de mayo.

En la antología conviven poetas de estéticas dispares, a veces enfrentadas, cuyo único elemento en común es ser andaluces o residir en Andalucía y haber empezado a publicar a partir del 1977, fecha de la celebración del primer referéndum democrático. Así hay poetas de 19 años, como el gaditano José Sánchez Espinel o de 65, como el malagueño José García Pérez, que en su día fue diputado de UCD. Autores muy consagrados como Luis García Montero, Juana Castro, Ana Rosetti, Juan Cobos Wilkins, Álvaro García o Javier Salvago, junto a otros muy noveles. Hay poetas de todas las provincias (Córdoba es la que más aporta, cinco, Almería la que menos, dos) y el reparto entre hombres y mujeres, se salda con un 18 a 8 a favor de aquéllos. Cada cual aporta entre 3 y 6 poemas.

Criterio de selección

La lista la completan el periodista y poeta gaditano Juan José Téllez, Mercedes Escolano, Manuel Gahete, José María Molina, Fernando de Villena, Pablo García Casado, Isabel Pérez Montalbán, Francisco Domene, Manuel Moya, Domingo Faílde, Esther Morillas, David Delfín, Francisco Ruiz Noguera, María Sanz, Miguel Florián, Rosa Díaz, José Antonio Sáez y Ana María Romero Yebra.

El criterio de selección seguido por los antólogos surgió casi al azar. 'Un día nos dimos cuenta que no se había hecho ninguna antología específica de la transición. En este sentido ésta es la primera antología poética de la democracia', apunta José Sarria. 'Así que pensamos que estaría bien observar de qué forma se había reflejado en la producción poética la conquista de las libertades', continúa. 'Le pedimos a todos un poema que versara alrededor de la libertad. Para nuestra sorpresa nos dimos cuenta que salvo en el caso de Javier Salvago, nadie hacía la más mínima referencia a este hecho'.

La conclusión sería que la llegada de la libertad ha acabado mostrándose en una libertad estética absoluta a la hora de enfocar temas y asumir estilos. 'Cuando no hay una utopía que reivindicar los poetas amplían como en un zoom los temas de su obra', apunta el poeta y crítico malagueño. ¿Pero qué tenemos ahora? 'Después de que la estética de la Nueva Sentimentalidad o de La Experiencia haya dominado entre los 80 y buena parte de los 90, ahora hay una variedad de voces impresionante; poetas de estas tendencias ya se salen desde hace un tiempo del esquema que crearon y la otra tendencia que surgió un poco como reacción crítica a ésta, la llamada de La Diferencia, sólo mantiene ahora su núcleo duro y vive en proceso de finiquitación', sostiene Sarria.

El caso es que es precisamente desde ese llamado 'núcleo duro de La Diferencia' desde donde ya han surgido las primeras críticas, confiesa Sarria. 'Ya hay quien se ha cabreado acusándonos de tender la mano a quienes nos han vituperado'.

'No queremos polémica alguna; hay poetas importantes que no están, pero es porque creemos que sus estéticas están bien representadas; estábamos cansados de antologías partidistas que se hacían para reivindicarse personalmente con introducciones de tres folios, una cosa de risa... Sólo queremos abrir un camino, llamar a la reconciliación, señalar la riqueza y pluralidad de la poesía andaluza actual y dar la máxima difusión posible a estas obras', concluye Sarria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 19 de abril de 2001.

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