Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tres atentados con coche bomba dejan 21 muertos en el Cáucaso ruso

El Gobierno de Moscú acusa a los independentistas chechenos de las tres explosiones

El primer coche bomba estalló a las 8.01 de la mañana (hora peninsular española), en el aparcamiento a la entrada del mercado de Minerálniye Vodi, ciudad famosa por sus aguas minerales (que así se traduce su nombre). El cuadro después de la explosión era horrible: los cuerpos mutilados de las víctimas desparramados por la calle en charcos de sangre mientras las bolsas de sus compras aún ardían. Los médicos del servicio de socorro llegaron rápidamente y comenzaron a evacuar a los heridos en medio de la calle, mientras los agentes del Servicio de Seguridad y de la policía acordonaban el lugar. La explosión destrozó cristales y ventanas de los edificios y tiendas cercanos.

Cuatro minutos más tarde, otro coche explotó junto a una comisaría de la policía de tránsito de Yessentukí, ciudad ubicada 45 kilómetros al suroeste de la anterior. Doce personas resultaron heridas, dos de ellas graves.

La tercera detonación ocurrió en la república norcaucásica de Karacháyevo-Cherkesia, después de que un coche fuera detenido en un puesto de control de carreteras para realizar un registro de rutina y tratara de huir. Cuál no sería la sorpresa de los uniformados al ver que el coche estaba lleno de explosivos. Cuando los policías trataban de desactivarlo, el vehículo voló por los aires matando a los dos agentes. El chófer, que no logró escapar, fue llevado de inmediato a la sede local del Servicio Federal de Seguridad (FSB, según las siglas rusas) para ser interrogado.

En los centros médicos de Minerálniye Vodi murieron ocho de los heridos que habían sido hospitalizados después de la explosión a la entrada del mercado, con lo que el número de víctimas mortales se elevó a 21. Esta cifra puede aumentar, ya que cerca de 40 personas se encuentran en estado grave. Los médicos en Minerálniyev Vodi han hecho un llamamiento a la población para que donen sangre. 'Esta serie de atentados en el sur de Rusia es, a primera vista, una muestra de la reactivación de los guerrilleros chechenos', declaró en Moscú un portavoz del FSB, y agregó que los órganos de seguridad habían advertido con bastante antelación de la posibilidad de que hubiera 'una ola de atentados'.

El 'sello' de la guerrilla

Serguéi Yastrzhembski, asesor del presidente Vladímir Putin para la guerra de Chechenia, señaló, por su parte, que 'todo indica que se trata de actos terroristas planificados, organizados de forma prácticamente simultánea'. 'Es difícil decir por ahora quiénes son los autores de las explosiones ocurridas en Minerálniye Vodi y Yessentukí, pero el sello es muy parecido al de las bandas armadas chechenas', agregó.

Pero Serguéi Ivanov, secretario del Consejo Nacional de Seguridad, no tiene dudas al respecto:

'Se ha dicho en numerosas ocasiones que la política clara, decidida y previsible del Kremlin haría que los líderes de los grupos armados chechenos apuostaran por la táctica de actos terroristas, y no sólo en el territorio de Chechenia. Es lo que está sucediendo ahora', señaló Ivanov.

El presidente Putin, que hoy viaja a Irkutsk (Siberia) para entrevistarse con el primer ministro japonés, Yoshiro Mori, celebró una reunión de urgencia en la que participó la plana mayor del Kremlin. Después de la reunión, el primer ministro, Mijaíl Kasiánov, dijo que se formaría un equipo operativo para investigar los atentados, y el director del FSB, Nikolái Pátrushev, fue enviado de inmediato a la zona.

El general Víktor Kazántsev, ex comandante de la región militar del Cáucaso del Norte y actual representante plenipotenciario de Vladímir Putin en el distrito federal del Sur, anunció que encabezará personalmente la investigación. 'Lo más probable es que detrás de todo esto estén los bandidos chechenos', declaró Kazántsev en la ciudad de Yessentukí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de marzo de 2001