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Un pistolero de ETA asesina a un edil socialista en un bar de Lasarte

Primer atentado mortal de la banda terrorista contra un representante municipal del PSE

Como hacía cada día, Elespe salió sobre las dos y media de la tarde del Ayuntamiento de Lasarte-Oria, gobernado con mayoría absoluta por el PSE-EE, y antes de ir a comer a su casa se paró en el bar Sasoeta, un pequeño local ubicado en la Avenida de Donostia, a escasos 500 metros de su lugar de trabajo y a unos 300 de su domicilio. Hacia las tres menos veinte, un individuo entró en el establecimiento y le disparó dos tiros por la espalda que le segaron la vida casi de inmediato, según informó el ministro del Interior, Mariano Rajoy, quien atribuyó sin dudas el asesinato al comando Donosti. La policía autónoma vasca sospecha que una segunda persona apoyaba al asesino en el exterior del establecimiento para ayudarle a huir.

Antes de partir hacia Lasarte- Oria para acudir a la capilla ardiente del edil, el ministro de Interior, de visita oficial en Barcelona, manifestó no tener constancia de que Elespe figurase en alguna lista de objetivos de ETA ni de que se encontrara amenazado 'especialmente'.

Con el Parlamento disuelto

El edil es el primer concejal socialista muerto en atentado terrorista y la quinta víctima mortal de ETA desde que el lehendakari Juan José Ibarretxe anunciara el pasado 20 de febrero las elecciones autonómicas anticipadas para el 13 de mayo. Precisamente ayer quedó oficialmente disuelto el Parlamento vasco tras la publicación del decreto de convocatoria de los comicios.

La banda terrorista ha cometido este año seis asesinatos, entre ellos los de dos obreros alcanzados por un coche bomba dirigido contra otro edil del PSE, Iñaki Dubrueil, representante en el consistorio de Ordizia. Era la primera vez que la banda atacaba a un representante socialista de base después de haber dirigido sus armas en anteriores ocasiones contra cualificados miembros del PSE.

El edil se hallaba de espaldas a la puerta cuando fue atacado. La dueña del establecimiento, al parecer, se hallaba en la cocina, mientras que su hijo permanecía tras la barra, según indicó un testigo que llegó al lugar segundos después del asesinato y que no pudo concretar si había más clientes en el local.

'Me dirigía a comer al bar, cuando me he cruzado con la dueña del bar, que venía gritando que algo había pasado dentro. Al llegar al local, el hijo estaba con el teléfono en la oreja, le he preguntado qué pasaba y me ha hecho una señal; entonces, he visto el cuerpo', relató el joven. El concejal socialista, tendido en el suelo en medio de un charco de sangre, se debatía todavía entre la vida y la muerte entre fuertes temblores. Sin embargo, las asistencias sanitarias desplazadas al lugar no pudieron reanimarle y un médico certificó su fallecimiento minutos después. El camarero explicó al testigo que no había oído ni visto 'nada', a pesar de que se encontraba próximo a la víctima.

Lo que sí pudo confirmar este testigo es que Elespe, que no llevaba escolta, ya que había renunciado a ella, era un hombre con dos costumbres rutinarias: 'Tomaba un vino en el bar Sasoeta, luego se iba a comer a casa y, por la tarde, acudía al bar Shantxo, muy próximo al anterior, a jugar la partida de cartas', afirmó. Un amigo personal del fallecido señaló que sus propios allegados y familiares le habían recomendado a menudo que cuidase más de su seguridad. 'Él decía que merecía más la pena vivir feliz el tiempo que viviera', recordó.

La capilla ardiente con los restos mortales de Elespe quedó instalada en el salón de plenos del Ayuntamiento de Lasarte-Oria, una vez finalizada la autopsia y tras el pleno extraordinario en el que se registraron momentos de tensión entre vecinos asistentes y los ediles de EH. El edil socialista, que era la mano derecha de la alcaldesa, Ana Urchueguía, y responsable de Obras, Urbanismo y Gestión Municipal estaba unido al consistorio desde su creación, en febrero de 1986.

Los funerales se celebrarán hoy a las siete de la tarde en la parroquia de San Pedro Apóstol de la localidad guipuzcoana. Después de la ceremonia fúnebre, una manifestación convocada por el PSE-EE recorrerá las calles de la población guipuzcoana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 21 de marzo de 2001