El coche bomba de Roses causó daños en más de 200 apartamentos

Unos sesenta propietarios de inmuebles dañados por la explosión del coche bomba aparcado en la avenida de la Platja de Roses iniciaron ayer los trámites para obtener indemnizaciones del fondo de compensación de las compañías de seguros, en caso de poseer seguro, o del fondo antiterrorista del Estado. Se calcula que el Consorcio de Compensación de las aseguradoras deberá pagar unos 150 millones de pesetas a propietarios de viviendas.

El Ayuntamiento de Roses ha habilitado la oficina de Turismo de la población para informar y dar curso a las numerosas solicitudes de indemnización de los propietarios de comercios y apartamentos. Hasta ayer, una sesentena de propietarios habían cursado su solicitud. A pesar de que las ayudas ministeriales deben presentarse en un plazo de siete días, éste empieza a contar desde el momento en que el propietario tiene noticia de los daños en su vivienda. Algunos súbditos extranjeros con segunda residencia en Roses que no podrán desplazarse allí esta semana criticaron ayer este escaso margen.

Alejandro Luján, representante del consorcio de compensación de las aseguradoras, afirmó ayer que el organismo cubrirá todos los desperfectos ocasionados en los exteriores de los apartamentos (unos doscientos) y que cualquier persona que tenga el mínimo seguro sobre el contenido de su vivienda recibirá indemnizaciones por los daños. 'Los criterios serán lo más amplios posible', aseguró. Previsiblemente, estas indemnizaciones no se cobrarán hasta un mes después de que todos los propietarios de los edificios afectados hayan cursado sus solicitudes. Por ello el Instituto Catalán de Finanzas establecerá créditos blandos para que los damnificados puedan hacer frente inmediatamente a los pagos y reparar los daños antes de la temporada veraniega.

Apoyo a los vecinos

El alcalde accidental de Roses, Miquel Gotanegra, aseguró que el consistorio está realizando todas las gestiones pertinentes para asegurar el cobro de las reparaciones y apoyar a los vecinos que tengan un problema en sus reclamaciones. El hotel Montecarlo, frente al que explotó el coche bomba, calcula los daños en unos 80 millones de pesetas y será uno de los pocos establecimientos públicos que no podrán abrir por Semana Santa.

Por otra parte, el consistorio de Roses dispone desde ayer de un libro de condolencias a través del cual todos los vecinos de la localidad pueden hacer llegar su pésame a la familia de Santos Santamaría, el mosso d'esquadra que murió en el atentado.

El sector hotelero de la Costa Brava confía en que los coches bomba de Roses y Gandia, colocados en zonas turísticas muy populares en el extranjero, y la supuesta ola de atentados que prepara la banda terrorista no lleguen a afectar a la afluencia de visitantes durante la próxima temporada veraniega.

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