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LA OFENSIVA TERRORISTA

ETA colocó el coche bomba en la zona de ocio más transitada de Gandia

Un fallo del detonador frustró una matanza

'Si no hubieran avisado con tiempo, y el desalojo no hubiera sido posible habríamos tenido una desgracia horrible'. Frau transmitía toda la tensión que la noche del sábado vivieron los más de 30 efectivos policiales que tuvieron que evacuar, en menos de 15 minutos, a cerca de 200 personas de una zona de ocio de la playa de Gandia, en la que ETA había anunciado que iba a explosionar un coche bomba.

Fueron 30 minutos de infarto. La asociación de ayuda en carretera DYA recibió un aviso a las 23.30 que anunciaba la colocación de un vehículo cargado de explosivos en las inmediaciones del hotel Riviera de Gandia que volaría por los aires a medianoche.

El coche, un Peugeot 406 blanco, matrícula de Barcelona, estaba estacionado en la calle La Rábida, a unos metros del paseo marítimo de Gandia, frente a varios locales, un pub discoteca, una pizzería, un restaurante y un café ubicados en los bajos de un edificio de 13 alturas. Al otro lado de la calle, un hotel que permanecía cerrado al público hasta principios de abril.

Según las primeras informaciones, la voz que había comunicado al diario Gara la colocación del primer coche bomba en la localidad de Roses, en Girona, anunció también la existencia del segundo vehículo en la playa de Gandia.

El paseo marítimo a lo largo de la playa de Gandia es la principal arteria de ocio del municipio durante los fines de semana. El sábado, los locales ubicados frente al hotel Riviera, se encontraban en plena actividad. La ciudad de Gandia celebra fiestas con ocasión de las Fallas y el sábado era una de las noches grandes. La Policía Local y la Nacional se emplearon con urgencia en el desalojo de los locales próximos al coche bomba que se inició a las 23.45.

En 15 minutos, entre 180 y 200 personas fueron evacuadas de los inmuebles vecinos y se acordonó una zona de seguridad en un radio de doscientos metros en torno al coche bomba.

Al lugar se desplazaron el director general de la Policía, Juan Cotino, y el jefe de la Policía de la Comunidad Valenciana, Segundo Martínez. Dos servicios de la Cruz Roja, una ambulancia SAMU, tres cubas del parque de bomberos y una treintena de efectivos policiales permanecieron en el perímetro acotado.

Los especialistas en desactivación de artefactos explosivos (Tedax) de la Policía Nacional llegaron a la zona pasadas las 24.30, superada ya la hora señalada para la supuesta explosión. La alarma del coche bomba trampa que acabó con la vida del mosso d'Esquadra Santos Santamaría obligó a extremar las precauciones de los artificieros0. Los agentes barajaron la posibilidad de que un contenedor de basuras próximo al coche también albergara explosivos, dispuestos como una trampa contra los artificieros.

Una hora después se confirmaba la posible relación entre las matrículas de los dos coches, en ambos casos falsificadas y dobladas, según confirmó la alcaldesa de Gandia.

Sobre las dos de la madrugada llegaron a la zona acordonada un grupo de perros especializados en detección de explosivos, que confirmaron la existencia de artefactos en el vehículo. Ayer se supo que también quedó descartada la presencia de explosivos en el contenedor próximo al coche bomba, que no habría llegado a estallar a medianoche debido a un fallo del detonador del explosivos, según confirmaron fuentes policiales.

A las cuatro horas, los artificieros realizaron la primera aproximación al vehículo de un robot especializado en desactivación de explosivos. Intentaron abrirlo con la detonación de cargas pequeñas. 'Al comprobar que no se podía abrir, y ante el temor de que fuera un coche trampa, decidieron poner una carga más potente', en palabras de la alcaldesa de Gandia. La explosión controlada se efectuó a las 4.30.

El coche, cargado con unos 50 kilos de dinamita Titadyne, según las primeras estimaciones de la policía, deflagró provocando una enorme columna de humo y fuego y una onda expansiva que afectó a los inmuebles de los alrededores.

La explosión causó graves daños materiales en fachadas, ventanas, y persianas hasta la altura del tercer piso; el incendio y la destrucción total de seis vehículos; y destrozos importantes en otros 14, estacionados junto al coche bomba.

El intento de atentado coincidió con la visita que el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, tenía previsto realizar ayer a Gandia, invitado por la alcaldesa de la ciudad con motivo de la festividad de las Fallas. La visita de Rodríguez Zapatero fue finalmente suspendida.

Frau rechazó cualquier relación entre la colocación del coche bomba y el anuncio de la visita de Rodríguez Zapatero. La alcaldesa, que se mostró muy afectada por la acción de la banda terrorista, expresó su convicción de que ETA 'había elegido al azar dos ciudades turísticas importantes' - Roses, en Girona, y Gandia, en Valencia, en este último caso, en plenas fiestas- 'para crear alarma social'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de marzo de 2001