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LA OFENSIVA TERRORISTA

Rotunda condena de la clase política y de las instituciones

La reacción de condena de los representantes de las fuerzas políticas democráticas y de las instituciones fue unánime. El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, dijo que el atentado que costó la vida al mosso d'esquadra Santos Santamaría responde a 'una acción criminal, desgraciadamente repetitiva, que debe tener una respuesta repetitiva'. 'Las instituciones, la policía y la población no debemos dejarnos desmoralizar por estos hechos', añadió Pujol, que se desplazó a Roses (Girona) para visitar a los familiares de la víctima y el velatorio del cadáver, en el hospital de Figueres.

En el País Vasco, el portavoz del Gobierno autónomo, Josu Jon Imaz, afirmó que la sociedad se enfrenta a un 'momento de dolor' en el que 'se debe expresar la repulsa sin fisuras', en tanto el presidente del PP de Euskadi, Carlos Iturgaiz, retó al PNV 'no sólo a dar la cara para denunciar el asesinato' sino también a 'decir si va a seguir buscando el reencuentro con HB' tras las elecciones del 13 de mayo. El portavoz de ese partido, Rafael Hernando, defendió que los terroristas que 'no obtendrán frutos de su acción'.

La Ejecutiva Federal del PSOE difundió un comunicado en el que reiteró la vigencia de su Pacto Antiterrorista con el PP y recordó a ETA que no obtendrá 'rendimiento político de la barbarie'. Su secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, suspendió una visita a Gandia y Valencia donde tenía previsto contactar con militantes y cargos de su partido durante la celebración de las fallas. El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, pidió a los ciudadanos que 'no voten a quienes van con el terror'.

El Rey envió un telegrama de pésame al conseller de Interior de la Generalitat, Xavier Pomes, y le pidió que traslade a la policía autonómica catalana su apoyo y solidaridad. Don Juan Carlos y doña Sofía remitieron otro telegrama a la familia de la víctima, en el que calificaron el crimen de 'cobarde'. También los obispos hicieron pública su repulsa: 'La Conferencia Episcopal Española condena una vez más el terror, aunque se disfrace de medios para alcanzar fines políticos, como contrario a la ley de Dios y a la dignidad del hombre'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de marzo de 2001