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OPINIÓN DEL LECTOR

Cierre

Me encuentro entre avergonzado, satisfecho, impotente y esperanzado después de haber leído la noticia que aparece en EL PAÍS sobre el cierre de tres centros de menores que la Comunidad de Madrid tenía concertados con la Asociación Diagrama, por prácticas de maltrato institucional. Avergonzado por no haber podido impedirlo antes, a pesar de todos los esfuerzos de mucha gente (recuérdese la manifestación de trabajadores ante el Instituto Madrileño del Menor y la Familia de hace unas semanas, donde denunciábamos también otras prácticas de maltrato institucional y todo tipo de irregularidades del IMMF). De hecho, existe una guerra frontal abierta de denuncia pública de la gestión que se viene haciendo en este tema por parte de la Consejería de Servicios Sociales.

Satisfecho, porque por fin alguien ha tomado cartas en el asunto y ha podido, al menos de momento, parar esta pesadilla fascista. Reconforta pensar que de vez en cuando alguien te da la razón y dejas de recibir insultos con epítetos como alarmista, exagerado, boicoteador, etcétera.

Impotente, porque no veo forma humana de hacer pagar a los técnicos y políticos responsables en estas prácticas y de poner las bases para que esto no pueda volver a repetirse. Porque no veo, ni como ciudadano ni como trabajador, la forma de convencer a la Administración de que todos los esfuerzos son pocos por llevar este 'mandato social' de la protección de menores con escrupuloso respeto a la legalidad y a los mismos derechos humanos con los que tanto se nos llena la boca.

Esperanzado, porque, a pesar de todo, hechos como éste dejan ilusionarse a uno y permitir imaginar que Renasco se cerrará un día, que El Pinar tiene sus horas contadas, que existirá un día un servicio público de calidad que realmente se responsabilice de la atención a estos chavales que están sufriendo día a día y en institución tras institución la irresponsabilidad de un puñado de políticos.-

Escucho en Telemadrid un avance del contenido del programa informativo Madrid directo en el que se alude a la denuncia presentada ante la Fiscalía de Menores por presuntos malos tratos contra un centro regentado por la Fundación Diagrama. Se 'informa' de que, si en el centro a los niños se les desnuda y cachea tras pasar los fines de semana en su casa, es porque en muchos casos traen drogas y armas, y que si se les esposa es porque se niegan a desnudarse para ser 'registrados'.

Como ciudadana y pedagoga quiero dejar patente, por un lado, que no hay ninguna razón que justifique ese tipo de actuaciones totalmente vejatorias e indignantes para cualquier ser humano, y por otro, mi total indignación por afirmaciones de ese tipo vertidas en un programa que llega a mucha gente y que demuestra con ello muy poca sensibilidad hacia un gran problema social que debe ser tratado como tal y no como una cuestión policial.

Desconozco la vida de los menores residentes en ese centro, pero estoy segura de que arrastran una historia personal que no desearía para nadie; por eso precisamente están en este tipo de centros, para encontrar referentes, comportamientos y actitudes distintos a los de su entorno, y no para que les enseñen más de lo mismo. No, señores responsables de Madrid directo, no todo vale.- Argentina Vilar Carneiro. Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de marzo de 2001