Una supuesta hija ilegítima de Toledo marca la campaña electoral de Perú

La campaña presidencial peruana ha dado un giro inesperado. Alejandro Toledo, quien cuenta actualmente con las mayores posibilidades para convertirse en el próximo presidente del Perú, enfrenta un juicio político y ético. Desde el sábado y con un crecimiento geométrico, la supuesta paternidad de una hija de 13 años de edad se ha convertido en un tema prioritario en la campaña de ese candidato.

"Me han convertido en una piñata. Todos me golpean y quieren tumbarme", dijo el líder de Perú Posible en respuesta a la denuncia sobre la supuesta hija concebida fuera del matrimonio y que Toledo se ha negado a reconocer como tal. "Qué coincidencia, que cuando las encuestas me colocan como puntero absoluto, saquen a flote, nuevamente, un caso ya superado. Pero si pretenden distraer mi atención de la campaña, no lo van a lograr. Este es un caso cerrado, no me voy a distraer de mi campaña", enfatizó.

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El sábado, el escritor y periodista peruano Jaime Bayly desenterró una vieja denuncia en contra de Toledo, presentada durante la campaña pasada, en el programa de la cuestionada presentadora de televisión Laura Bozo. En aquella oportunidad, el traslado desde la ciudad norteña de Piura de madre e hija contó con el apoyo de miembros del ejército. El caso, luego, fue sobreexplotado en la llamada prensa chicha.Posteriormente, ningún periodista se volvió a ocupar del asunto hasta que Bayly decidió dedicar toda la hora y media que dura su programa, El Francotirador, al tema porque, según dijo, "había un caso con fundamento".

El autor de No se lo digas a nadieha declarado ser admirador de Toledo, pero considera que a pesar de que ganó el juicio en tres instancias sucesivas y que el caso fue archivado por decisión de la Corte Suprema, debe ser ventilado públicamente porque "no se hizo justicia". Más aún, Bayly considera que Toledo tiene "la obligación moral de hacerse la prueba de ADN antes de las elecciones del 8 de abril. Es interés de Zaraí, que es una niña brillante y encantadora, y de todos los peruanos, que merecemos un presidente libre de esa sombra ominosa", sostuvo.

El asunto se complica para el candidato, quien necesitará de mucha habilidad para zafarse del enredo. El tema se ha colocado en la agenda política y viene siendo tratado en todos los noticieros de televisión.

La ministra de la Mujer, Susana Villarán, por ejemplo, opinó que todos aquellos sobre los que haya dudas sobre la paternidad deben someterse a la prueba del ADN. Por su parte, la candidata a la presidencia, Lourdes Flores, se hizo a un lado: "Yo no voy a decir una palabra, eso es un tema que tiene que ser manejado en el cauce personal". En cambio, Fernando Olivera, otro de los candidatos, ha sido tajante: "Nunca se debe negar la sangre".

Toledo, quien cuenta actualmente con el 33,4% de respaldo de los peruanos, insiste que el caso de la supuesta paternidad de Zaraí es un caso cerrado en el que el Poder Judicial ya se pronunció. Nuevamente negó que la niña sea su hija. Dijo que detrás de esta denuncia se encuentran agentes montesinistas que intentan pervertir el proceso electoral.

Ahora, el problema para Toledo es que Bayly cuenta con el reconocimiento de los peruanos y nadie creería que es un agente del siniestro exjefe de los servicios secretos.

O peor aún, que a los peruanos no les importe si la niña es hija o no de Toledo, sino que el dilema sea que quien pretende ser el próximo presidente miente o no.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 06 de marzo de 2001.

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