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Un programa para retener al personal cualificado

Uno de los retos actuales de los departamentos de recursos humanos, sobre todo de las empresas relacionadas con las nuevas tecnologías, es retener a los trabajadores cualificados, lo que exige crear un buen ambiente laboral y garantizar la comunicación entre todos los empleados. A este reto pretende responder el programa de gestión de recursos humanos Fidelio, de la empresa de consultoría y e-services Telenium.

Las claves del programa -el nombre se inspira en el afán de superación que inspiró a la protagonista de una ópera de Beethoven a disfrazarse de hombre (Fidelio) para liberar a su amado de la prisión- se basan en 'el desarrollo individual de los empleados y en la formación', explica su responsable, Máximo Fernández. Para ello se apoya en cuatro pilares básicos: formación continua para afrontar los cambios tecnológicos a los que se ve sometida la empresa, que se materializa en más de treinta cursos anuales; la formación personalizada e individual desarrollada para cada empleado; formación orientada al desarrollo de habilidades específicas, que se dirige sobre todo a los jefes de equipo y seminarios, que pretenden fomentar la participación y la discusión de los empleados sobre temas de su interés.

'El compromiso de la compañía consiste en ofrecer oportunidades de evolución profesional poniendo los medios y planificando bien la formación para hacerlo posible, pero los resultados también dependen mucho de la iniciativa de cada empleado. Se espera mucho de cada persona, que ha de ser activa en su propio desarrollo, tanto personal como profesional', asegura Fernández.

Viajes y otros premios

La figura del coordinador o supervisor cobra especial relevancia en este programa, puesto que será éste 'quien vea por delante del resto las necesidades, tanto personales como profesionales, de cada uno de los empleados', señala el mismo responsable. Este papel lo desempeña un jefe de equipo. El programa no sólo pretende capacitar a los trabajadores de la plantilla, sino también estimularles. De ahí que contemple diferentes mecanismos para incentivar a los empleados, como la posibilidad de obtener puntos Fidelio, que, a partir de determinado número, se pueden canjear por viajes u otros premios, pero nunca por dinero en metálico.

Fundada en 1998, Telenium es una empresa que ha experimentado un importante desarrollo. Así, ha pasado de una facturación de 86 millones de pesetas durante su primer año de actividad a unos 800 millones en 2000. Este año su previsión es alcanzar los 1.500 millones. El número de empleados ha seguido una progresión similar, desde los 35 iniciales hasta los 150 actuales. Entre los clientes de Telenium se encuentran empresas como Madritel y el Grupo Planeta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de marzo de 2001