Putin convierte a Vietnam en su principal aliado del sureste asiático

Rusia vende armas a Corea del Sur por 700 millones de dólares

La visita de Putin es la primera que realiza un líder del Kremlin a Vietman a pesar del medio siglo de relaciones diplomáticas entre ambos países. Vietnam fue importantísimo aliado estratégico durante la época soviética, pero después de la desintegración de la URSS su importancia disminuyó drásticamente para el Kremlin. Y la deuda de Hanoi a Moscú dificultaba seriamente el relanzamiento de las relaciones entre ambos países. El año pasado se llegó a un acuerdo para reestructurarla: Rusia condonó más del 85% de la deuda a la antigua URSS, que sumaba unos 11.000 millones de dólares (alrededor de un billón de pesetas). Ahora, la visita de Putin debe mostrar la decisión del Kremlin de recuperar su influencia en el sureste asiático.

Las principales negociaciones de Putin están relacionadas con la venta de armas y la modernización del armamento soviético del Ejército vietnamita. Además, Rusia desea renovar el acuerdo sobre la importante base militar naval que posee en la bahía de Cam Ranh, en el sur del país, y que antes fue usada primero por Japón durante la II Guerra Mundial y luego por Estados Unidos. El alquiler de la base vence el año 2004, pero ya durante esta visita se tocará el tema, porque el Kremlin quiere asegurarse de que podrá continuar ocupándola, a pesar del interés que en ella muestran China y EE UU, países que actualmente ocupan un lugar mucho más importante que Rusia en la balanza comercial.

Venta de armas a Seúl

Por último, los rusos quieren ampliar su colaboración con Vietnam en la esfera del petróleo y el gas. La empresa mixta Vietsovpetro extrae más de 13 millones de toneladas de petróleo anuales y la Vietross está construyendo la primera refinería vietnamita con capacidad para procesar 6,5 millones de toneladas de petróleo.

Antes de visitar Vietnam, Putin estuvo tres días en Corea del Sur, donde logró llegar a un acuerdo para vender armas a ese país. Se trata de helicópteros de combate y de tanques T-90 por unos 700 millones de dólares. La mitad de esa suma irá a cuenta de la deuda que Moscú tiene con Seúl, que alcanza 1.800 millones de dólares. Para pagar el resto de la deuda Putin ha propuesto crear programas de inversión conjuntos en Corea del Norte.

Rusia y Corea del Sur también mantuvieron conversaciones sobre la posible unión de las dos Coreas con el ferrocarril transiberiano. Moscú está interesado en pagar parte de su deuda con la construcción de vías férreas y de centrales térmicas.

Al éxito económico de esa visita se unió el político: Rusia obtuvo el apoyo de Corea del Sur en su oposición a la modificación del tratado antimisiles balísticos ABM firmado en 1972. EE UU cree obsoleto ese documento suscrito entre Washington y la extinta Unión Soviética -pero que el Kremlin considera todavía piedra angular del sistema de disuasión nuclear-, para desarrollar su proyecto de escudo antimisiles conocido como Defensa Nacional contra Misiles (NMD, en sus siglas en inglés).

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 01 de marzo de 2001.

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