Bartolomé Rubia, multado con 270.000 pesetas por simular su secuestro

El juzgado de lo Penal número 5 de San Sebastián ha condenado al ex concejal del PP en La Carolina (Jaén) Bartolomé Rubia, Bartolín, a una multa de 270.000 pesetas y al pago de las costas procesales, al considerar probado que simuló ser secuestrado por ETA. La juez resalta en su sentencia que el acusado 'se inventó los hechos con una gran capacidad de fabulación, pero con muy poca consistencia real y práctica'. El acusado, según recuerda la resolución judicial, se presentó el 28 de mayo de 1998, sobre las 22.45 horas, en las dependencias de la Policía Municipal de Irún (Guipúzcoa), donde dijo textualmente: 'Soy concejal del Partido Popular y me he escapado, me habían secuestrado'.

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El fallo destaca que el imputado, 'con su actuación, puso en marcha la Administración de Justicia indebidamente, bien por afán de notoriedad o por cualquier otro motivo, sin causa justificativa', por lo que 'su conducta es merecedora de la sanción'.

La juez establece una pena de nueve meses de multa con una cuota diaria de mil pesetas, lo que suma 270.000 pesetas, teniendo en cuenta para ello que los ingresos de Bartolín ascienden a unas 100.000 pesetas mensuales, es propietario de un vehículo y carece de cargas familiares. La fiscalía solicitó una sanción de 600.000 pesetas en el juicio celebrado el pasado 13 de febrero.

En los días posteriores -tal y como recoge la sentencia, que puede ser recurrida ante la Audiencia Provincial de Guipúzcoa-, Rubia prestó declaración ante el juzgado de instrucción de Irún y en la Comandancia de la Guardia Civil en Jaén, donde relató que fue secuestrado en su garaje por dos hombres la mañana del 28 de mayo de 1998.

Bartolín sostuvo que esos dos hombres le condujeron en su propio coche hasta Linares y que allí tomaron un taxi hasta la estación de tren de Linares-Baeza. Una vez en ella, según la versión del condenado, se subieron a un tren hacia Madrid, donde hicieron transbordo para coger otro hasta San Sebastián. En la capital guipuzcoana, según dijo, le recogió una pareja que le trasladó en una furgoneta hasta Irún, donde pudo escapar en un descuido de sus captores.

'Personalidad inmadura'

La juez considera que Rubia presentaba 'disonancia afectiva entre la situación angustiante' que se supone que había vivido y 'cómo lo cuenta: sonriente y haciendo bromas', además de 'una personalidad inmadura, puesto que le gusta ser el centro de atención, escasa tolerancia a la frustración y búsqueda de atención exagerada'.

Según las pruebas practicadas y las declaraciones de los testigos durante la vista oral, la juez afirma que 'se ha acreditado que el acusado simuló ser víctima de un delito de detención ilegal, denunciando un secuestro inexistente, que en virtud de una llamada telefónica a Canal Sur fue imputado a la organización ETA, que nunca reivindicó tales hechos'.

Esta llamada, que la juez achaca al ex edil Bartolomé Rubia, 'no merece ninguna credibilidad'. 'Es de sobra conocido el modus operandi de ETA', que 'a través de determinados medios de comunicación reivindica sus secuestros, que en nada se parecen al relatado por el acusado', indica al respecto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0027, 27 de febrero de 2001.

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