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Rubiales anima a las mujeres a asumir el poder para que no esté 'masculinizado'

El ex presidente Felipe González alertó ayer en Sevilla sobre la regresión de algunas pautas culturales, que entorpecen la plena igualdad entre hombres y mujeres. A su juicio, la aceptación de la democracia paritaria constituye una de las tareas pendientes. A pesar de ello, González cree que el siglo XXI será 'el de las mujeres', al igual que la vicepresidenta del Congreso Amparo Rubiales, que ayer animó a las mujeres a conseguir que 'los altos niveles del poder dejen de estar masculinizados'.

Felipe González, durante la presentación de la conferencia de Rubiales, lamentó que 'nuestras pautas culturales no están cambiando lo suficiente' para lograr una igualdad real. A veces, puntualizó, 'están regresando'. El ex presidente del Gobierno, que achacó la violencia doméstica a una reacción masculina de afirmar su autonomía a través de la fuerza ante la pérdida del poder, aseguró que la igualdad legal no es suficiente. El cambio cultural, a su juicio, es el verdadero impulsor de la equiparación total entre ambos sexos. La aceptación plena de la democracia paritaria constituye, en su opinión, una de las asignaturas pendientes del cambio cultural.

En su conferencia, la vicepresidenta del Congreso de los Diputados dijo que este siglo será el de las mujeres, aunque, a su juicio, hay todavía retos pendientes. Uno de ellos es la necesidad de conciliar la vida familiar y la política 'para que aquella deje de ser un problema privado'. El otro, dijo, es la mayor participación femenina en el poder para lograr que 'los altos niveles del poder dejen de estar masculinizados', dijo Rubiales durante la conferencia que pronunció ayer en el Club Antares, de Sevilla.

Rubiales hizo un recorrido histórico por el siglo XX para rememorar la lucha feminista, desde que comenzó la batalla para reclamar el sufragio hasta la defensa de la democracia paritaria, como una corriente dentro de los partidos que aboga por 'dar un trato desigual a los desiguales'.

Para la representante socialista, el siglo XX ha sido el de las mujeres al haberse consagrado la igualdad legal y haberse transformado 'profundamente las relaciones políticas, sociales y culturales, e incluso las costumbres', pero Rubiales cree que la centuria ha concluido con una revolución 'aún inconclusa'.

Después de defender como una herramienta útil la aplicación del sistema de cuotas y la paridad 'por medio de la discriminación positiva', Rubiales insistió en que la democracia paritaria es una evolución 'lógica' de la representativa y 'un imperativo de justicia'. 'Se trata de corregir el déficit de presencia de mujeres en el nivel de representatividad, en el lugar donde se fraguan las grandes decisiones tanto a nivel político como económico', planteó. A modo de conclusión, animó a las mujeres a consolidar su liderazgo y asumir 'el poder propio' y no 'sólo poder delegado por los hombres'. 'Tenemos que conseguir que los altos niveles del poder dejen de estar masculinizados', enfatizó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de febrero de 2001

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