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OPINIÓN DEL LECTOR

El egoísmo de algunos parados

Ya estamos cansados de leer en los periódicos escritos de personas que reclaman trato de igualdad entre un colectivo de profesionales de la enseñanza y grupos de individuos que se dedican a preparar oposiciones. Absurda equiparación entre maestros y licenciados en paro y profesores interinos al servicio de la Administración. Por esa misma razón, los miles de parados registrados en las oficinas del Inem podrían denunciar trato desigual respecto a los que tienen un puesto de trabajo.

Todos los parados tienen derecho a un empleo, pero los que tienen un puesto de trabajo tienen derecho a que sea digno y estable.

Los parados, con título universitario o sin él, están en su derecho de reclamar un empleo, pero no a costa de ningún trabajador. ¿Acaso piensan algunos diplomados y titulados en paro que les asisten más derechos que a los que no poseen títulos universitarios? Estar en paro es una desgracia, sin lugar a dudas, lo sabemos por experiencia, pero no es una categoría profesional equiparable a los que están trabajando.

Miles de personas aprueban algún o algunos ejercicios de oposiciones, incluidos los interinos, tanto en el ámbito educativo como en cualquier otro de la Administración y por eso no se sienten con derecho a arremeter contra las personas que están desempeñando puestos de trabajo. Basta ya de insultar y desprestigiar a los profesores interinos, que lo son porque la Administración así lo ha querido (y no porque ellos deseen serlo) al contratar año tras año mano de obra barata y en régimen de movilidad y disponibilidad, inaceptable si esa situación viniese de la empresa privada.

¿Se puede pedir a la empresa privada que los contratos sean indefinidos y que se acabe con la precariedad en el empleo y que la Administración pública mantenga a miles de trabajadores en condiciones de precariedad e inestabilidad?

Somos profesionales, y tan buenos profesionales como el funcionario fijo. Lo único que pedimos es que se nos reconozca este hecho y que se valore suficientemente nuestro trabajo, algo a lo que tiene derecho cualquier trabajador.

Quisiera preguntar a las personas paradas que están preparando oposiciones por qué no reaccionaban y protestaban cuando se convocaban dos o tres plazas por especialidad o cuando ni siquiera se convocaban oposiciones para muchas especialidades. Esa situación la hemos vivido durante años muchos de los que hoy trabajamos como docentes y que hemos ingresado a través de bolsas controladas por la Administración y los sindicatos, a través de méritos y ejercicios de oposición.

Quizás sois tan jóvenes que ni siquiera érais universitarios, pero nosotros llevamos muchos años luchando para lograr un puesto de trabajo y para ello poseemos experiencia y un currículo más que suficiente para consolidar la plaza que ocupamos.

¿Dónde está el egoísmo de los interinos, como se escribe en algún periódico, me pregunto, si lo que hacemos es defender nuestro esfuerzo, nuestro trabajo y nuestras familias? Porque yo lo único que observo es egoísmo e incomprensión por parte de los que reclaman igualdad de trato entre colectivos que no son equiparables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 27 de enero de 2001