LAS INFRAESTRUCTURAS PENDIENTES EN BARCELONA

No hay dinero para que el metro llegue a la Fira

El proyecto de la línea 9 presentado ayer por Enric Ticó, director de Puertos y Transportes, apenas incluye un tercio de la línea: el que va de Badalona y Santa Coloma hasta Sagrera y cuesta unos 60.000 millones. Ésa es la cifra máxima que, hoy por hoy, está dispuesto a asumir el jefe de Gobierno, Artur Mas. Los 110.000 millones que la Autoridad del Transporte pidió de crédito al Banco Europeo de Inversiones no han sido aceptados de momento. Esa cantidad permitiría alargar la línea hasta L'Hospitalet. Para llegar a la Fira y al aeropuerto de El Prat el Ejecutivo catalán cuenta con unos fondos europeos que el Gobierno central no está dispuesto a pedir. No hay, por tanto, ni una peseta, pese a las protestas de los ayuntamientos y organismos afectados, para completar esta línea. El Ayuntamiento de Barcelona había previsto que la Fira y el aeropuerto quedaran unidos al centro de la ciudad por la línea 2. Renunció a ello a cambio de que se hiciera la línea 9.

Ahora, sus responsables empiezan a pensar que no van a tener ni la una ni la otra. La Fira sigue defendiendo la conexión entre los dos recintos feriales a través de un metro que cruce la montaña de Montjuïc y dé también servicio al barrio de la Zona Franca. Una propuesta que cuenta con el apoyo entusiasta del Ayuntamiento de Barcelona. De nadie más. Y tiene un enemigo muy especial: Jordi Pujol, que ha considerado siempre el proyecto como un capricho de Pasqual Maragall. De momento, Construmat, que se celebrará en abril, trasladará a sus particpantes en autobús. Un total de 30 vehículos irán de Montjuïc 1 a Montjuïc 2.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de enero de 2001.