350 inmigrantes inician una huelga de hambre encerrados en la iglesia del Pi de Barcelona

Los responsables de la catedral cerraron las puertas del templo a los 'sin papeles'

Magrebíes, hindúes, paquistaníes, rusos, ecuatorianos, subsaharianos y bengalíes sin documentos que les permitan moverse con regularidad optaron ayer por encerrarse para protestar contra la futura Ley de Extranjería y hacer que la sociedad tome conciencia de su problemática. La mayoría de los inmigrantes, vinculados a la asamblea Papeles para todos, consideraron también la posibilidad de iniciar una huelga de hambre indefinida durante su encierro.

Tras la concentración, se celebró un debate en el que surgieron diversas propuestas para expresar la oposición a la nueva ley. Una de ellas consistía en promover un encierro en la catedral de Barcelona y comenzar una huelga de hambre. Otra propuesta defendía la creación de un comité de colaboración de inmigrantes que coordinara a los residentes sin papeles en toda España.

Los manifestantes aseguraron que se sentían 'indefensos' ante una 'ley inhumana y condenatoria' y culparon a la Administración central de 'no resolver el problema' y dejarlo aparcado para que se ocupen de él las organizaciones no gubernamentales y las asociaciones de inmigrantes.

Hacia las tres de la tarde, la manifestación, secundada entre otras, por asociaciones como el Servicio Civil Internacional y el sindicato CGT, llegó a las puertas de la catedral para pedir asilo y empezar allí su encierro.

Las puertas del templo se hallaban cerradas y los inmigrantes decidieron esperar hasta las cinco de la tarde -que es cuando el recinto abre sus puertas a los fieles-, aunque algunos ya se fueron desplazando hacia la iglesia de Santa Maria del Pi -donde el rector, Josep Maria Vidal, les concedía alojamiento- en previsión de que la actitud del arzobispo Ricard Maria Carles no fuera tan acogedora. La catedral no abrió sus puertas a los inmigrantes, quienes al fin optaron por ir en bloque a la iglesia del Pi.

Allí se reunieron en asambleas representantes de la Asociación de Jóvenes Inmigrantes de Cataluña, Inmigrantes Senegaleses y el Centro Cultural de Bangla Desh, con sede en Santa Coloma de Gramenet. Mustafá Sabai, magrebí que no tiene documentos desde hace dos años, aseguró que estaba 'harto de esperar una situación' a la que no ve solución.

La iglesia del Pi tiene poco espacio, de modo que resultó imposible alojar a todos los inmigrantes de la manifestación. Por ello, se decidió que una representación de los mismos se alojara definitivamente en un recinto adjunto al templo, ya que es un espacio mayor y con mejores condiciones.

Los manifestantes también expresaron sus quejas por el 'descontrol' del Gobierno frente a las mafias, y lamentaron que se ponga más énfasis en penalizar a los inmigrantes que en perseguir a las mafias.

Parte de quienes se encerraron ayer, habían sido alojados anteriormente en parroquias por organizaciones humanitarias. Las iglesias, sin embargo, no están capacitadas para seguir dando asilo a más inmigrantes, y éstos se han visto al final en la calle. El pasado domingo, el movimiento Papeles para todos decidió convocar la manifestación de ayer en plaza de Catalunya y avisó a los responsables de la catedral de la intención de los inmigrantes de encerrarse en su interior. Aquéllos no respondieron con claridad a la solicitud, mientras que la iglesia del Pi se mostró favorable a la acogida. Josep Maria Vidal, su párroco, ya había alojado antes a colectivos de inmigrantes.

Los concentrados fueron invitados a desalojar las instalaciones de la iglesia del Pi por cuatro policías de paisano, que desistieron ante la resistencia de los imigrantes.

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