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Felipe González pide un esfuerzo para incluir a todos los demócratas en el pacto contra ETA

Felipe González hizo en la Academia de la Historia el elogio de lo que echa de menos en la España de hoy y que hace 25 años sirvió para promover un cambio histórico: el consenso, entendido como un estilo de hacer política, como búsqueda de terrenos compartidos entre personas y grupos de opinan de manera diferente. Y desde esa perspectiva no sólo apoyó el pacto antiterrorista impulsado por Zapatero, sino que exhortó a que se amplíe a todos los demócratas. No obstante, también pididó al PNV que rectifique aquellos mensajes que puedan legitimar tanto la violencia de hoy como la del del futuro.

El ex presidente del Gobierno recordó que nunca ha estado inscrito en un nacionalismo, ni centralista ni periférico, y que le preocupa ver hoy 'las pulsiones nacionalistas como buques en línea de colisión'.

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Su conferencia, pronunciada sin apenas leer y con numerosas reflexiones incisivas sobre problemas que no son afrontados correctamente por el Gobierno del PP, terminó con una advertencia que incluye un desafío: 'El gran avance en estos años ha sido que los españoles nos hemos reconciliado con nuestro pasaporte, que nos sentimos conformes con nuestra identidad dentro de la diversidad. Si no lo perdemos, las críticas que yo pueda hacer tendrán un carácter secundario. Si lo perdemos, consideraré que hemos fracasado'.

González, en una jubilación que reivindicó en la acepción de júbilo, ejerció de político experimentado para transmitir que está más preocupado por el cambio que hoy España necesita que por las transformaciones que veía necesarias hace 25 años. 'Hoy, las relaciones en red que facilita Internet alteran no sólo el concepto de Estado-nación y el sistema de relacionarse que teníamos las personas, sino que da pie, al mismo tiempo, a grandes oportunidades y a grandes bloof', advirtió.

El ex líder socialista defendió que el gran mérito del Rey en la Transición fue que, pese a haber heredado un poder absoluto, ejerció como soberano constitucional, antes incluso de que existiera la Constitución. 'Jugó un papel moderador y estabilizador dentro de aquellas incertidumbres, convirtiéndose cada vez más en referente de quienes querían un democratización'. A continuación atribuyó el protagonismo principal de la Transición a Adolfo Suárez, y añadió que la historia no suele pagar con gratitud a quienes mejor han contribuido a mejorarla.

'El denostado consenso', reiteró, 'es una de las claves del cambio histórico de España. El consenso es lo que ha hecho posible que estemos donde estamos. Un consenso que no es un método, aunque algunos lo vean así, sino un estilo de hacer las cosas, una búsqueda de terrenos compartidos. Y para que quede claro, ya que algunos interpretan hasta mis silencios: estoy de acuerdo con el pacto antiterrorista, mucho más de acuerdo que los que se oponían a firmarlo cuando se lo pedía Rodríguez Zapatero'. 'Y si algo quisiera que se cuidara', añadió, 'es un esfuerzo de inclusión de los demócratas, porque lo que nos une es el respeto a las reglas de juego'.

González deslizó que sobre el pasado reciente de España hay episodios y datos que no han salido a la luz, pero por responsabilidad él sigue manteniendo discreción sobre ellos. '¿Sabemos por qué dimitió Suarez? ¿Cuántas ramificaciones había en el golpe del 23-F? No lo sabemos. ¿Yo sé algo más? Les aseguro que sí, pero no voy a hablar de eso'.

La conferencia fue seguida por el secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, parte de su ejecutiva y numerosos ex ministros socialistas, entre ellos Fernando Ledesma, Javier Moscoso, Carlos Romero, Luis Atienza, José Antonio Griñán, José Barrionuevo y Ángeles Amador.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 19 de enero de 2001

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