Ibarretxe pide a sus consejeros que estudien si la ofensiva de PP y PSE le aboca a las elecciones

El lehendakari quiere saber en qué medida las proposiciones de ley del PP y PSE pendientes en el Parlamento vasco van a condicionar su estabilidad y le van a forzar a convocar elecciones anticipadas. Ibarretxe ha encargado a los miembros de su Gabinete que analicen el impacto en su acción de gobierno, y en el propio entramado institucional, de propuestas como la modificación de la Ley de Aportaciones o de la radio-televisión vasca. La petición de los estudios coincide con augurios generalizados de que los comicios están cerca. Carlos Garaikoetxea, portavoz de EA, cree que la Cámara no volverá a reunirse en febrero.

Más información

La demanda de Ibarretxe a los miembros de su Gabinete aparece como un último test antes de decidir el adelanto electoral. El Ejecutivo vasco ya ha asumido, como también lo ha hecho el PNV y EA, que los comicios están a la vuelta de la esquina. Ibarretxe podría utilizar las iniciativas de los partidos no nacionalistas, que tienen mayoría en la Cámara con la ausencia de EH, como un riesgo para el actual entramado institucional vasco. Con ello convertiría en un acto positivo la decisión de llamar a las urnas, tras no lograr construir una nueva mayoría. Además, el calendario de iniciativas políticas con las que Ibarretxe ha intentado dar un giro a su discurso, tras la vuelta a las armas de ETA y el fracaso de Lizarra, acaba precisamente a finales de enero con una acto en favor del diálogo.A todo ello se une que cada vez son más las voces dentro del nacionalismo que asumen como irremediable el adelanto electoral inmediato. Aunque el Gobierno vasco sigue pidiendo que no se especule con una competencia que es exclusiva del lehendakari, ayer el propio presidente de EA, su socio en el Gobierno, Carlos Garaikoetxea, quien aventuró que el pleno parlamentario de ayer pudo ser el último de la legislatura autonómica. Si hace dos días portavoz del PNV, Joseba Egibar, utilizó el argumento, ayer Garaikoetxea justificó el adelanto por "el continuo sabotaje del PP y del PSE contra el nacionalismo vasco". En la petición de Ibarretxe a sus consejeros y en las palabras de los portavoces de EA y del PNV subyace la pretensión de hacer recaer la responsabilidad de la convocatoria electoral no en la fallida apuesta de Lizarra con EH, sino en el "boicot" de las fuerzas no nacionalistas.

Proposiciones de ley

La agonía que sufrió el Gobierno vasco al volver de las vacaciones de verano puede ser sólo el preámbulo de las dificultades que va a atravesar si decide seguir adelante tras las vacaciones de enero. El PP y el PSE ya han introducido varias proposiciones de ley que deberán debatirse entonces. Y si hasta ahora los dos partidos han tratado de poner de manifiesto la debilidad del Gobierno (PNV y EA suman 27 escaños frente 32 del PP, PSE y UA) derrotándole en cuestiones testimoniales o imponiéndole medidas cuyo cumplimiento podía soslayar, en el futuro el panorama cambia. Una de las proposiciones plantea cambiar la ley de Aportaciones, que regula la financiación del Gobierno a través de los recursos que le aportan las Diputaciones forales, que tienen la competencia fiscal, y la ley tributaria. Con ella se pretende que el Gobierno, con el presupuesto prorrogado, no tenga financiacion adicional. En el caso de la ley que regula la radio-televisión vasca (EITB) plantean rebajar la mayoría requerida para nombrar a su director general (de mayoría cualificada a simple). Con EH, ausente del Parlamento, las fuerzas no nacionalistas estarían en disposición de elegir al sustituto de Andoni Ortuzar (PNV) al frente de EITB. Un centro de poder muy sensible que siempre ha controlado el partido de Arzalluz a pesar de haber gobernado en coalición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 27 de diciembre de 2000.

Archivado En:

Te puede interesar

Suscripciones El PaísSuscríbete

Lo más visto en...

Top 50