Villancicos y buenos deseos
El presidente del Parlamento andaluz, Javier Torres Vela, clausuró ayer el último pleno del siglo expresando, con citas a Tolstoi y Aristóteles, tres deseos para el milenio que se avecina: que Eta deje de matar; que los parlamentarios sigan trabajando para acercar Andalucía a su ideal; y que todos intenten ser felices, que "es el fin del ser humano".El periodo de sesiones se cerró, como ya es tradicional, con la actuación del coro formado por parlamentarios y empleados de la cámara, que interpretaron con diversa suerte varios villancicos flamencos.
La improvisada agrupación coral fue dirigida por la consejera de Educación, Cándida Martínez, que tuvo a sus órdenes, entre otras, a Concha Caballero y Carmen Hermosín. Con la última canción, Hacia Belén va una burra, se arrancaron para acompañar al coro gran parte de los miembros de la cámara, incluidos Manuel Chaves, Antonio Ortega o Antonio Sanz.
Desde el fondo de la sala, Antonio Romero y otros parlamentarios de IU jaleaban las virtudes del peculiar coro, aunque no se atrevieron a acompañarles.


























































