Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Una FE-96070 en su jardín

No se trata de un nuevo personaje de La guerra de las galaxias de George Lucas, ni del nombre de una compañera para R2-P2. La FE-96070 es una variedad nueva de rosal, un híbrido de té que se caracteriza por tener el tallo largo y el botón rosado y más grande que otros de su especie. En cualquier caso, no es probable que las floristerías valencianas vendan ramos de FE- 96070 el 14 de febrero. Para entonces esta variedad ya habrá sido bautizada convenientemente. Su actual denominación es provisional y se debe a que la flor está en fase de investigación. La empresa valenciana que la ha creado, Roses Noves Ferrer, está estudiando su productividad, la resistencia que presenta ante las plagas y enfermedades y otras cuestiones previas a su comercialización. Aún así esta flor ha sido presentada, junto a otras variedades de rosas, en Iberflora, la feria de la horticultura ornamental, forestal y floristería, que ayer abrió sus puertas en Feria Valencia. El certamen, que se clausurará el domingo, coincide en el tiempo por segundo año consecutivo con Euroagro y cuenta con la presencia de 470 expositores, 87 de los cuales son empresas extranjeras, procedentes en su mayoría de Italia, Francia y Holanda.Roses Noves, según explican sus responsables, es la única empresa en España que se dedica a la investigación de nuevas variedades de rosas. Tras veinte años de estudios, explica Matilde Ferrer, responsable de la empresa, "tenemos tres variedades consolidadas en el mercado internacional y que vendemos muy bien en el Sur de África, en América del sur e incluso en Rusia". La empresa está ubicada en Chiva y dispone de dos invernaderos que se dedican, por una parte a la investigación y por otra al cultivo y venta de flor cortada. De sus instalaciones han salido ejemplares de rosas de gran éxito en el mercado, como la Vanessa Campello, que en el extranjero se comercializa bajo el nombre de Pretty Woman, una variedad de color rosa porcelana, vigorosa y en la que sus creadores tienen depositadas grandes esperanzas. Pretty Woman ha mutado en dos nuevas variedades, Pretty princess y Pretty girl, dos híbridos de té que también se encuentran en esta edición de Iberflora.

Pero la estrella rutilante de este stand es la Rosella, una variedad arbustiva de rosa de cinco pétalos que este año ganó el primer premio del concurso sectorial Bagatelle, que anualmente se organiza en París. La empresa valenciana dedica la mayor parte de su producción al mercado nacional aunque sus creaciones y propuestas también son muy bien acogidas en Europa, principalmente en Francia y Alemania.

Pero no son flores lo que más abunda en la vigésimo novena edición de Iberflora. La mayor parte de los stands están dedicados a otros tipos de planta y árboles, mientras que sólo unos seis expositores se dedican a la comercialización de flor.

Vicente Martínez, presidente del certamen, comenta que la intención del comité organizador era que este año creciera menos el número de expositores dedicados a las plantas, pero el interés del mercado extranjero y la participación de un nutrido grupo de expositores gallegos ha invertido las previsiones del comité organizador de la feria. Esta situación está muy condicionada por el carácter familiar de la mayor parte de las empresas de comercialización de flor. Además, el mercado de flores en la Comunidad vive una contradicción, ya que a pesar de ser una de las principales zonas productoras y exportadoras de flor, existe más demanda que oferta, lo que provoca que se importe mucha flor.

Además, el consumo de flor es un hecho estacional en España y está muy marcado por festividades y celebraciones puntuales. Martínez defiende que las campañas publicitarias están consiguiendo un lento cambio en los hábitos de consumo, aunque todavía hay mucho camino por recorrer. De hecho, explica, la compra de flor está creciendo escalonadamente desde hace diez años. Aún así, en la actualidad cada español gasta cerca de 5.000 pesetas al año en flores, una cifra muy alejada de la media europea, que se sitúa entorno a las 9.000 pesetas al año.

Martínez también subraya el crecimiento de las exportaciones de flores y plantas en España, que en 1999 generaron 31.142 millones de pesetas, una cifra que representa un incremento del 3,4% respecto al año anterior. Las exportaciones suponen un tercio de la producción total de flores y plantas españolas, que el año pasado se evaluó en 90.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de octubre de 2000

Más información

  • La feria Iberflora presenta variedades de flores tan nuevas que todavía no tienen nombre