Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Zapatero promueve una iniciativa política de la UE frente a la violencia en el País Vasco

José Luis Rodríguez Zapatero anunció ayer que ha iniciado contactos "con algunos líderes europeos" para promover "una iniciativa política de la UE" que ponga coto al terrorismo de ETA y a la violencia de los radicales vascos. "Europa debe tener en su agenda el problema de la violencia en nuestro país. Creo que, mejor antes que después, la UE deberá afrontar esa situación, y no en el sentido que ha dicho Arzalluz, sino porque Europa es ante todo un ámbito de paz y seguridad", declaró el secretario general del PSOE en Biarritz (Francia).

Solidaridad de Fontaine

Zapatero reconoció ayer que su petición de que la UE afronte el problema de la violencia en el País Vasco puede prestarse a confusión. Especialmente, porque en Europa persisten varios contenciosos entre comunidades, como el de Irlanda del Norte o el de Bélgica entre flamencos y valones, lo que podría complicar el debate del tema vasco y dar la sensación, una vez abierto, de esa "internacionalización del conflicto" que busca Arzalluz y que no desea el líder del PSOE.Pero consideró que no se puede prescindir del foro europeo en "esta lucha, que es fundamentalmente ideológica", y precisó que la iniciativa de la que habla no tendría sentido si no fuera acogida bien por los Quince y por el propio Gobierno español, al que piensa consultarle. Todo está, pues, en fase de sondeo.

El presidente del PNV, Xavier Arzalluz, pidió el jueves a la Unión Europea que acepte el derecho a la soberanía del País Vasco, porque "tiene personalidad y voluntad política propias y constituye, por ello, una nación".

La petición de Arzalluz mereció también ayer una respuesta directa, y firmemente negativa, de la presidenta del Parlamento Europeo, Nicole Fontaine, francesa y gaullista, quien afirmó que "la UE no tiene ninguna intención de entrar en un debate" sobre el carácter nacional del País Vasco, porque no es su "costumbre" "inmiscuirse en los asuntos internos de los estados miembros".Sin embargo, añadió, en un sentido coincidente con la propuesta de Zapatero, que las instituciones europeas "sí tienen todo el derecho a expresarse en contra de la violencia, que es la negación de la democracia que ellas representan".

Además, durante el encuentro que celebró por la mañana con los 15 jefes de Estado y Gobierno, Fontaine expresó la solidaridad del parlamento que preside "con todos los que" en España "condenan la violencia ciega que la ley del terror pretende imponer a la democracia". Sus palabras iban dirigidas a José María Aznar, quien agradeció "el coraje" de esta mujer que, en los últimos tiempos, ha expresado una postura decidida en contra del terrorismo de ETA y de la violencia de los radicales vascos.

Una veintena de éstos se plantaron ante la puerta del café de Biarritz en el que se celebró, a primera hora de la mañana, el encuentro de Rodríguez Zapatero con la prensa. El local está situado justo detrás del Casino, donde se reúnen los jefes de Estado y Gobierno. Vestidos con anoraks y perterchados con mochilas, en las que algunos portaban piedras, según comprobaron los gendarmes cuando fueron detenidos, los radicales se agolparon ante el café y empezaron a gritar consignas como "Zapatero, carcelero" con tanta intensidad que la audición en la rueda de prensa se hizo difícil. Siguieron gritando a sus anchas durante más de media hora sin que los gendarmes intervinieran. Finalmente, fueron invitados a alejarse de la cafetería y a disolverse.

"Creo que estos incidentes estaban más o menos previstos, y es conocida la opinión que le merecen a mi partido", comentó Rodríguez Zapatero.

Sin entrar a juzgarla, el líder socialista mostró su sorpresa por "el paso del amor al odio" que ha sufrido la relación entre el PP y el PNV. También expresó su esperanza de que la expulsión de los nacionalistas vascos de la Internacional Democristiana, por iniciativa del PP, "no sea un inconveniente más" para una reanudación del "diálogo entre todos los vascos" que considera imprescindible. Zapatero participó el jueves, cerca de Biarritz, en la tradicional reunión de los líderes socialistas europeos, donde coincidió con el primer ministro francés, Lionel Jospin. Ni el británico Tony Blair ni el alemán Gerhard Schroeder asistieron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de octubre de 2000

Más información

  • La presidenta del Parlamento Europeo responde al PNV descartando injerencias internas