El proyecto de ley de equipamientos comerciales acerca a Esquerra Republicana y al Gobierno de CiU

El PP puede quedarse solo

La historia de encuentros y desencuentros entre Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Convergència i Unió (CiU) parece no tener fin. El desaire del presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, a la formación independentista presenciado en el debate de política general de la pasada semana no impedirá que ERC y CiU hagan frente común en la defensa del proyecto de Ley de Equipamientos Comerciales, que se debatirá en la Cámara a finales de este año.En esencia, la nueva norma introduce el servicio de defensa de la competencia en la distribución comercial y considera la reducción de la superficie de los establecimientos que requieren la correspondiente autorización del Gobierno catalán.

La formación independentista comunicó ayer que Convergencia ha aceptado las enmiedas que ERC plantea presentar al proyecto de Ley aprobado recientemente por el Gobierno de la Generalitat y presentado por el consejero de Industria, Comercio y Turismo, Antoni Subirà.

El portavoz de Esquerra en el Parlamento catalán, Josep Huguet, explicó ayer a Subirà las enmiendas de su partido al proyecto de ley y, tras la reunión, Huguet señaló que "en la filosofía básica estamos de acuerdo" y que la Generalitat ha recibido "bien" las propuestas de ERC.

Si, como prevé Esquerra, se suma al mismo carro el Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC)-Ciutadans del Canvi, el Partido Popular (PP) puede quedarse solo en el Parlamento en la votación de la ley. Los populares ya se quedaron solos cuando el resto de partidos se pronunciaron en el Parlament contra la constitucionalidad del decreto que amplía los horarios comerciales y que aprobó el Gobierno el pasado junio.Las enmiendas de la formación independentista van encaminadas a reforzar los mecanismos previstos por la ley para permitir un mayor control del crecimiento de la oferta comercial.

Otro aspecto recogido en las enmiendas de ERC es la concreción de un plazo para la creación de la figura tributaria que grave a las grandes superficies y aporte nuevos recursos para los planes públicos de modernización del comercio urbano.

Además, Esquerra ha propuesto que los municipios que desarrollen una programación en el crecimiento de su oferta comercial dispongan de más atribuciones y de mayor autonomía en la concesión de nuevas licencias municipales respecto de los municipios que no la programen.

Fuentes de la consejería de Comercio apuntaron que hay bastante "acuerdo" con ERC sobre la cuestión. Para la consejería, las coincidencias en la voluntad de reforzar la competitividad del comercio urbano se extenderán también a los criterios para el control del crecimiento en las grandes superficies comerciales del Plan Territorial y Sectorial de Equipamientos Comerciales 2001-2004 y a la inversión de 13.870 millones de pesetas que el Gobierno catalán realizará para dinamizar el comercio urbano en el mismo periodo.

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