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Una exposición reúne en Lleida la obra del grafista Enric Crous-Vidal

Un anuncio del aperitivo Cinzano, portadas de revistas, carteles de exposiciones, aplicaciones de vivos motivos gráficos sobre tela o papel, caracteres originales, series de viñetas, iniciales de un alfabeto ornamental para la Enciclopedia Larousse y una gran cantidad de dípiticos publicitarios son algunas de las creaciones del artista Enric Crous-Vidal (1908-1987) que se muestran hasta el 17 de diciembre en las paredes del Museo de Arte Jaume Morera de Lleida en la exposición Enric Crous-Vidal. De la publicitat a la tipografia.Enric Crous-Vidal fue artista, tipógrafo, ideólogo y uno de los pioneros del diseño gráfico español. Nacido en Lleida, el exilio le llevó a Francia, donde trabajó y vivió hasta su muerte. La retrospectiva que ahora se exhibe en su ciudad natal ha sido organizada de forma conjunta por el museo leridano y el centro Julio González del Instituto Valenciano de Arte Moderno.

Defensor del arte publicitario y del arte aplicado, que consideraba un vehículo totalmente válido para materializar su "idealismo puro", Crous-Vidal fue un trabajador y un investigador incansable. En Lleida fundó la revista Art, en la que reunió al núcleo de la vanguardia leridana formado por los artistas Leandre Cristòfol, Antoni Garcia Lamolla y Josep Viola. En dicha publicación, un verdadero reactivo cultural en la Lleida de los años treinta, se autodefinían como "activos terroristas culturales" en contra de las tendencias artísticas oficiales. En sus páginas Crous-Vidal ya mostraba su interés por la tipografía, el diseño, la publicidad y la fotografía. Pero fue en Francia, dos décadas más tarde, donde sus creaciones originales de series de iniciales y de alfabetos, bautizadas con los nombres de París, Ilerda, Flash y Structura, le dieron la fama. En Francia, donde trabajó como dibujante publicitario de la casa Draeger y como tipógrafo para la Fonderie Typographique Française, encabezó un movimiento que defendía el carácter mediterráneo y caliente de la grafía latina en oposición al mecanismo geométrico y frío de la tradición tipográfica germánica. En España, su amistad con el diseñador e impresor Ricard Giralt Miracle ayudó a que su obra fuera reconocida en su país.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de octubre de 2000