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LA CRISIS DE LOS CARBURANTES

La OPEP invita a los países consumidores a discutir fórmulas para contener el alza del petróleo

ENVIADO ESPECIALLa Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha invitado a los países consumidores a discutir la situación del mercado y la subida del precio del crudo el próximo 17 de noviembre en Riad. La reunión se enmarcará en el VII Foro de la Energía, que comenzará ese día. La oferta a abrir el diálogo está inserta en la Declaración de Caracas, en la que Arabia Saudí logró imponer un tono moderado. Con ese texto final, los países desarrollados se libran del fuerte varapalo que les aguardaba en el primer borrador, preparado por Venezuela.

Dejar atrás las polémicas

La cumbre de jefes de Estado de los 11 miembros de la OPEP se ha saldado con una invitación al diálogo y sin críticas severas a las naciones más prósperas. Los países ricos, cercados por la protesta de los consumidores, presionaron hasta ayer mismo y de forma cada vez más dura al cartel para que aumente su producción y frene la escalada de los precios. La OPEP sólo hace un llamamiento a estos Estados para que "alivien la carga fiscal" que grava los carburantes "en beneficio de los consumidores y para el crecimiento sostenido de la economía mundial".El resultado de la cumbre fue una duda para el mercado hasta el último momento. Pero ayer, poco después de que se filtrara la declaración final, el precio del barril (158,9 litros) brent cayó casi un dólar, hasta los 30 dólares. El tono moderado del texto, que concluye sin enfrentamientos, y la voluntad de Arabia Saudí de aumentar la producción de petróleo lo necesario para estabilizar los precios (una intención que reiteró ayer de nuevo) empujaron el precio a la baja. En todo caso, la OPEP ya ha anunciado que no se planteará un aumento de la producción hasta su próxima reunión de noviembre en Viena.

"La cumbre ha abierto la posibilidad de entablar un diálogo consistente con los países consumidores para dejar atrás las polémicas", declaró ayer el ministro de Energía de Venezuela y presidente de turno de la OPEP, Alí Rodríguez. "Habrá reuniones previas a la cumbre de Riad para que lleguemos a ella con un preacuerdo, pero no hay fechas ni lugares previstos para esos encuentros con los países consumidores", añadió Rodríguez.Los impuestos serán el asunto principal de esas reuniones, como lo han sido durante las tres jornadas de la cumbre de Caracas. Los países ricos deben entender que "si bajaran un 10% sus impuestos, los beneficios de la OPEP aumentarían un 100% [debido al aumento del consumo]" explicó Rodríguez. "Los consumidores deben saber que un 60% del precio final que pagan son impuestos y que un barril sólo representa un 15% o un 18% en el peor de los casos".

El texto final de la cumbre de Caracas, la segunda en los 40 años de historia de la OPEP tras la de Argel en 1975, ha buscado dar el primer paso hacia la apertura de un diálogo entre países exportadores y consumidores de petróleo. Para allanar ese camino, la organización ha optado por no abrir un enfrentamiento con EE UU y Europa, a pesar de las presiones que ambas potencias han ejercido hasta el último momento para forzar a la OPEP a anunciar una aumento de la producción. En lo que va de año, el cartel ha incrementado su producción en 3,2 millones de barriles diarios hasta una producción total de 29 millones.

El viernes pasado EE UU anunció que utilizará 30 millones de barriles de su reserva nacional para frenar los precios y ayer mismo, pocas horas antes de la reunión de los Jefes de Estado de la OPEP en Caracas, Washington añadió que estaba dispuesto a poner más barriles en el mercado si era necesario. La UE, a petición de España, comenzó a principios de esta semana a estudiar la posibilidad de imitar a EE UU. El Consejo de Ministros de Economía y Finanzas de la UE tiene previsto analizar hoy su postura.

En Caracas, Libia y Venezuela contraatacaron y amenazaron con un recorte de la producción de la OPEP si los precios del crudo se desplomaban por la medida estadounidense. Desde que la cumbre petrolera se inició el pasado martes, los roces entre EE UU y la UE y la OPEP se han agudizado. Arabia Saudí rebajó el tono del primer documento. Irak, Libia e Irán, molestos por las presiones del norte, quisieron recuperar parte de su dureza en el último momento, pero los saudíes lograron la moderación con un documento de 20 puntos. Al margen del texto, el ministro Rodríguez añadió una petición a los países industrializados: que eliminen en la medida de lo posible la imprevisibilidad del futuro del mercado petrolero para minimizar la especulación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de septiembre de 2000

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