Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Homenaje emocionado

Estas líneas constituyen un pequeñísimo y emocionado homenaje a Dolores Rodríguez-Cebral, directora del Programa de Voluntarios Especialistas Internacionales de Naciones Unidas en España, que, en estos días de septiembre, se retira después de muchos años de trabajo y dedicación a la promoción de muchas y muchos españolas y españoles en los organismos de NU. Se trata pues de expresar nuestro emocionado y profundo reconocimiento a Dolores por su desempeño profesional y su extraordinaria calidad humana y nuestro agradecimiento a España y, en particular, a la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), por sus esfuerzos y las oportunidades que nos han brindado de trabajar desde NU por el ideal de un mundo mejor.Dolores representa una manera de trabajar que va mucho más allá de un excelente quehacer profesional incorporando una implicación a nivel humano verdaderamente extraordinaria. Dotada de una cortesía inquebrantable, de un gran savoir-faire y de un profundo conocimiento de las personas y las situaciones, Dolores siempre ha representado para todos nosotros un apoyo incondicional, muchas veces en situaciones difíciles, en países o regiones en condiciones de riesgo y de conflicto.

Convencida del importante papel que deben tener las NU en impulsar el desarrollo y bienestar de los pueblos, siempre ha apostado por la presencia española en ese quehacer cotidiano, en tantas ocasiones desconocido, que desde las agencias y organismos NU hemos

venido realizando, cada una de nosotras y nosotros dentro de su campo, en pro de una mayor igualdad, equidad y justicia a nivel mundial.

Somos muchas y muchos los que tenemos una deuda impagable contigo, Dolores, una deuda de gratitud que no borra la distancia que nos sitúa a miles de kilómetros de Madrid, en cualquier lugar del mundo y que, mucho menos, va a borrar el tiempo o los cambios propios de la burocracia. No podíamos dejar pasar este momento tan importante para ti para recordarte, para decirte que va a ser grande y profunda nuestra añoranza. Somos conscientes que va a ser difícil, casi imposible, tener un jefe, en cualquier otro lugar y ocupando cualquier otro puesto, con tus cualidades y calidades. Desde México, desde muchos otros países de América Latina y el Caribe, desde Africa o desde Asia, te enviamos estos días todo nuestro afecto, nuestro respeto y admiración, todo nuestro cariño por tu dedicación sin límites, por la enseñanza que nos dejas como profesional y como persona extraordinaria, en definitiva, por todos estos años de ayudar a que España esté presente, muchas veces en primera línea, en esta ardua y difícil batalla por convertir este planeta en un lugar en el que prevalezca el derechos de todos los seres humanos a una vida mejor.- , Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo de la Mujer. Oficina para América Latina y el Caribe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 27 de septiembre de 2000