La economía española mantuvo en el 4,2% su crecimiento en el segundo trimestre

La economía española empieza a mostrar síntomas de haber tocado techo, mientras que la del conjunto de países de la UE avanza con más rapidez. El producto interior bruto español (PIB) creció un 4,2% en el segundo trimestre del año, igual que en el primero. La media de los países de la UE se situó en el 3,8% entre abril y junio pasados, por encima del 3,4% registrado hasta marzo. En el caso de España, la subida de tipos de interés y la inflación han desacelerado el consumo y, en menor medida, la inversión y el empleo. El sector exterior prosigue su mejora.

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Revisión de las cifras

Las distancias se acortan en crecimiento económico, pero se amplían en inflación. Lo primero parte de que España salió airosa de la crisis asiática de hace año y medio y tomó la delantera al resto de socios europeos. Lo segundo es el resultado de una mayor fuerza de la demanda interna, lo que para una economía con mayores rigideces significa precios más altos.El problema de la inflación sigue latente, pero el crecimiento de la economía española ha tocado techo y pierde terreno en la carrera por ganar en convergencia real; es decir, un grado de bienestar y desarrollo equiparable al de los demás países de la UE. El nivel de renta en España está en torno al 80% sobre la media de la UE (igual a 100) y necesita crecer más rápido para equipararse.

Aunque el crecimiento español sigue por encima -el 4,2% en el segundo trimestre del año en términos reales, es decir, descontada la inflación, según los datos de la contabilidad nacional publicados ayer por el INE, frente al 3,8% medio en la UE-, la tendencia es a un diferencial cada vez menor. Hace un año, la distancia era de 1,8 puntos, ahora es de 0,4.

Ese acercamiento se produce en un momento especialmente delicado para las economías europeas, también para España. El encarecimiento del petróleo, la debilidad del euro y las subidas de tipos de interés han ensombrecido las optimistas previsiones de hace unos meses. Pero mientras las principales economías de la zona (Alemania y Francia) tienen a punto importantes reformas fiscales, en España la rebaja del IRPF ya se ha llevado a cabo. Al menos en un año, el consumo privado no tirará tan fuerte como hasta ahora.

Es lo que se ha empezado a ver en los datos del segundo trimestre del año. El consumo se desacelera, ya que ha crecido a un ritmo del 3,6% en el segundo trimestre, frente al 4,1% del primero y al 4,3% como media de todo 1999. Las subidas de tipos de interés y el efecto disuasorio de los precios han empezado a hacer mella.

También la inversión se ha moderado, aunque en mucha menor medida. Ha pasado de crecer un 6,6% en el primer trimestre a hacerlo un 6,5%. Este ritmo se mantiene gracias a la construcción, que vuelve a acelerarse (del 7,7% al 8,1%), ya que retrocede la inversión en bienes de equipo (del 4,8% al 3,8%) y pasa a crecer por debajo del conjunto de la economía.

A la hora de analizar todas estas cifras hay que tener en cuenta que el INE ha revisado al alza y de forma considerable todos los resultados previos. Según los expertos, las nuevas cifras indican que en el pasado la economía creció con más fuerza de lo que en principio indicó el INE. Los problemas de recalentamiento habrían sido así más intensos, lo que explicaría buena parte de las tensiones en los precios de los últimos meses.Las últimas cifras indican que la tendencia es hacia una suave desaceleración de la demanda interna. Ocurre también en el empleo, ya que el INE da un crecimiento del 3,3% en el segundo trimestre (486.500 puestos de trabajo a tiempo completo creados en el último año), una décima menos que en el trimestre anterior. El sector exterior, por el contrario, se recupera, y resta al crecimiento económico medio punto, casi la mitad que en el primer trimestre (0,9 puntos).

El secretario de Estado de Economía, José Folgado, explicó ayer que los acontecimientos del verano -subida de tipos de interés, petróleo más caro- no llevarán a una revisión a la baja del crecimiento económico previsto en julio para este año (4%) ni para el que viene (3,6%). Debido a que en la primera mitad del año el crecimiento se ha situado en el 4,2%, se da por seguro una "suave desaceleración" en lo que resta de ejercicio.

Por su parte, el director del Servicio de Estudios del BSCH, Fernando Fernández, que ayer presentó Perspectiva, la nueva publicación del banco, situó en el 3,6% su previsión de crecimiento para el año próximo, con el barril de petróleo a 26 dólares y los tipos de interés en el 5,25%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 20 de septiembre de 2000.

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