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El Tribunal Superior entierra el 'caso Casinos' pero ve serios defectos en la actuación del juez

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dictado una resolución en la que censura en términos muy duros la actuación que tuvieron el juez y la fiscalía en la tramitación del caso Casinos, relativo a la supuesta financiación irregular de Convergència Democràtica (CDC). Los jueces opinan que el magistrado Ramon Gomis tuvo una actuación deficiente y "descorazonadora para la sociedad", y advierten de que, de no haber sido así, el final del caso podría haber sido otro. Pese a ello, el TSJC opina que Gomis no cometió prevaricación, porque "no toda ilegalidad es prevaricadora".

La Sala Civil y Penal del TSJC realiza estas consideraciones en un auto que ratifica el archivo de una querella por supuesta prevaricación presentada contra Ramon Gomis, el titular del Juzgado de Instrucción número 6 de Barcelona. El caso Casinos se abrió en 1990, cuando Jaime Sentís, ex director financiero de Casinos de Cataluña, denunció que se habían desviado 3.000 millones de pesetas de esta sociedad, parte de los cuales fueron a parar al aparato financiero de CDC a través de facturas falsas por inserciones publicitarias en diversos medios de comunicación. El juez Gomis archivó la causa en 1997 y el fiscal recurrió ante la Audiencia de Barcelona, pero lo hizo fuera de plazo y el caso quedó definitvamente cerrado. Fue entonces cuando José Manuel Novoa, ex gerente de El Correo Catalán, e inicialmente inculpado en la causa, se querelló contra Gomis.La resolución judicial del Tribunal Superior conocida ayer ocupa 17 páginas y dedica su mayor parte a argumentar que el juez instructor no cometió ningún delito porque, en contra de la acusación de Novoa, ni actuó con un retardo malicioso en la tramitación de la causa ni ocultó o sustrajo documentos. Dicho esto, el TSJC analiza cuál fue la actuación de todas las partes en la instrucción de la causa, y es aquí donde los jueces no dejan títere con cabeza porque "confluyeron una constelación de factores, a cual más lamentable", según explican.

El que sale peor parado es Gomis, de quien se dice que tuvo una actuación "altamente criticable" y que procedió con un "desorden reprochable, junto a tantas otras cosas de esta desafortunada instrucción". La intervención del juez, opina el Tribunal Superior, fue "especialmente descorazonadora" no sólo para los intereses de los denunciantes, sino "para la sociedad en general". En este sentido, el TSJC opina que los retrasos en los que incurrió el juez al tramitar el caso "alcanzaron magnitudes alarmantes" y que en algunos momentos clave se produjo "una falta de dirección efectiva del caso".

Los jueces critican la actitud de los bancos en el proceso del 'caso Casinos'

Al margen de las críticas dirigidas al juez Ramon Gomis, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) constata que el instructor de la causa no contó tampoco con otros apoyos necesarios en un proceso tan complejo como éste. En este sentido, se afirma que los bancos que debían certificar los movimientos de cuentas o la expedición de cheques para el pago de éstos "no se distinguieron precisamente por su afán de colaboración con la justicia".En cuanto al fiscal, se afirma que, en ocasiones, tuvo una actuación "poco diligente o estimulante" para la tarea del juez. A modo de ejemplo, en el auto se afirma que "basta recordar el carácter extemporáneo o poco ágil de algún trámite decisivo", en alusión al recurso presentado fuera de plazo ante la Sección Décima de la Audiencia de Barcelona contra el archivo de Gomis.

El TSJC opina también que resulta igualmente censurable la actuación de las acusaciones particulares, porque en algunos momentos "se reclamaba celeridad e interesaba la prueba más exhuberante" y en otros momentos se producían "atrofias y silencios prolongadísimos, quizá por avatares espúreos ajenos a la instrucción". Las acusaciones particulares del caso fueron Iniciativa per Catalunya, el propio Novoa, además del denunciante Jaime Sentís y un particular que se retiró.

Sentís tampoco sale bien parado del auto judicial dictado por la Sala Civil y Penal del TSJC que preside Guillem Vidal. El tribunal recuerda que nada más interponer la querella que abrió las diligencias del caso, Sentís estuvo ilocalizable durante dos años "por una insólita marcha al extranjero". Por eso, el tribunal califica el comportamiento de Sentís de "errático", pues primero presentó la querella, después se retiró y finalmente volvió a personarse como acusación. En esa época, recuerda el TSJC, Sentís también estaba imputado en otro caso por delito fiscal. Esa huida de Sentís tras querellarse fue fundamental "para propiciar una presumible diáspora documental", con lo que las órdenes de entrada y registro acordadas por el juez resultaron "poco fructíferas", opina el tribunal.

"Los que callaron"

El auto judicial redactado por el magistrado Ponç Feliu también califica de "desleal" la conducta de Sentís hacia el juez, pero no sólo la suya, sino la de "todos los demás que callaron", una expresión utilizada por Gomis para referirse a las personas que citó a declarar y que muy probablemente no le aportaron los documentos necesarios ni relataron las supuestas conductas delictivas de los inculpados.

Entre estas personas, el TSJC incluye a José Manuel Novoa, quien estuvo inculpado en el caso y posteriormente acabó acusando y aportando documentos que supuestamente avalaban la financiación irregular de CDC denunciada. El tribunal considera que Novoa tardó cinco años desde la instrucción de la causa en expresar esa posición "tenazmente acusadora". Por eso, el TSJC concluye "haciendo votos para que tal conjunción de factores adversos... no se repita nunca más", pues la "lamentable terminación" de la causa -el archivo del caso Casinos-, podría haber sido distinta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de septiembre de 2000

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