Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
LA SITUACIÓN EN EL PAÍS VASCO

El PP y el PSOE amenazan a Ibarretxe con una moción de censura si no convoca elecciones

El PP y el PSOE dieron ayer un ultimátum al lehendakari para que convoque elecciones o se someta a una cuestión de confianza. El plazo acaba dentro de 10 días: el 22 de este mes, cuando Juan José Ibarretxe debe comparecer ante el Parlamento de Vitoria en el debate sobre política general. Las direcciones de populares y socialistas, reunidas en Madrid y Bilbao bajo la presidencia de José María Aznar y José Luis Rodríguez Zapatero, coincidieron en amenazar al presidente vasco con la presentación de una moción de censura si no rompe el actual bloqueo político. Aunque la medida no provocase su destitución, evidenciaría la situación de minoría del Ejecutivo nacionalista tras la espantada de EH.

Sin votos suficientes

Las ejecutivas del PP y el PSOE, reunidas en Madrid y Bilbao, coincidieron ayer en amenazar al lehendakari, Juan José Ibarretxe, con presentarle una moción de censura si no pone fin al actual bloqueo de la política vasca y a la situación de minoría en que ha quedado su Gobierno tras el abandono del Parlamento vasco por parte de Euskal Herritarrok (la marca electoral de HB).La salida, para socialistas y populares, pasa porque Ibarretxe pida la confianza ante la Cámara, que muy probablemente se la negaría, o la disuelva y convoque elecciones anticipadas. El ultimátum vence el día 22, cuando el presidente vasco comparezca ante el Parlamento de Vitoria para el debate de política general.

La dirección del PP vasco decidirá mañana mismo los pasos para concretar esta amenaza, pero el asunto ya fue debatido ayer por la dirección nacional del partido, según reconoció su secretario general, Javier Arenas.

Arenas recordó que el apoyo a Ibarretxe en el Parlamento vasco es minoritario y que, "desde una lógica democrática, cuando un Gobierno no tiene mayoría lo que tiene que hacer es darle la palabra a los ciudadanos".

Ante la negativa de Ibarretxe a convocar elecciones, Arenas le invitó a presentar una cuestión de confianza ante la Cámara. En caso contrario, sugirió, el PP planteará una moción de censura. El secretario general no quiso ir más allá, porque formalmente son los populares vascos quienes deben tomar la decisión.

Fuentes del PP vasco advirtieron ayer, sin embargo, de que "Arenas no va de farol". "Ibarretxe prometió realizar en septiembre una reflexión sobre la situación política vasca", recordaron las mismas fuentes. "Ha llegado septiembre y acaba de perder la mayoría parlamentaria. Como primer partido de la oposición en el País Vasco, tenemos la responsabilidad de cumplir con nuestro deber y agotar los instrumentos que nos otorga la ley, que no son otros que la moción de censura", concluyeron.

Arenas sí adelantó que la iniciativa del PP vasco será negociada con los socialistas. No quiso concretar plazos, aunque en todo caso está previsto esperar a que se celebre el debate sobre política general del próximo día 22.

Desde el punto de vista legal, la moción de censura no tiene posibilidades de prosperar: para que Ibarretxe fuese destituido, la iniciativa debería obtener mayoría absoluta de la Cámara; es decir, 38 de los 75 escaños. Sin embargo, PP, PSOE y Unidad Alavesa sólo suman 32. IU, cuyo apoyo sería muy improbable, cuenta con dos parlamentarios.Sin embargo, la moción de censura sí puede lograr una victoria política, ya que perdería por 32 votos frente a 27, los que suman PNV y Eusko Alkartasuna, si EH, con 14 diputados, cumple su anuncio de dejar la Cámara.

"Pero si HB diera marcha atrás y acudiera a la Cámara para apoyar a Ibarretxe, su humillación sería aún mayor que la derrota, pues habría superado la moción de censura con la ayuda de los amigos de los terroristas", señalan fuentes del PP vasco.

La Ejecutiva del PP vasco analizará mañana todas estas hipótesis. Una de las que se barajan es la de forzar a Ibarretxe a presentar una cuestión de confianza. Al contrario de lo que sucede con la moción de censura, al lehendakari no le bastaría en ese caso con los 27 votos del PNV y EA para mantenerse en el cargo.

Precisamente por ello, los populares no creen que se preste voluntariamente y han encargado un estudio jurídico para ver si es posible obligarle. Por ejemplo, presentando en la Cámara una proposición no de ley en la que se reclame la cuestión de confianza.

El PP es consciente de que, aunque le corresponde tomar la iniciativa, ninguna puede prosperar sin el apoyo del PSOE.

Por eso, Arenas apeló ayer a la "responsabilidad histórica" de los socialistas y les invitó a multiplicar "sus esfuerzos para construir una alternativa al nacionalismo en el País Vasco". Frente al actual Ejecutivo nacionalista, Arenas contrapuso la necesidad de un Gobierno "no excluyente, que garantice los mismos derechos y libertades para todos los ciudadanos y que sea beligerante con ETA y su entorno".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de septiembre de 2000

Más información

  • La Ejecutiva del PP vasco decide mañana si da el paso tras el debate de política general